¡Ingeniosa idea! Mujer asiática dibuja en los zapatos de su hija para que recuerde la izquierda y derecha

Madre decidió agregarle un detalle extra a las zapatillas de su hija para que ya no confundiera el lado izquierdo y derecho ¡Tú también puedes hacerlo!

Una madre japonesa tuvo la magnífica idea de ayudar a su hija a identificar cuál es su lado derecho e izquierdo para que no tuviera problemas al momento de colocarse los zapatos. Pues, en dicho país asiático tienen el hábito de cambiarse los zapatos constantemente por un tema de cuidado e higiene personal. 

¿Por qué en Japón se sacan los zapatos antes de ingresar a la casa?

Como parte de la cultura japonesa y otros países asiáticos, tienen la costumbre de sacarse los zapatos al ingresar a casa. Desde niños hasta adultos deben hacerlo. Sin embargo, esto también ocurre en las escuelas y universidades. Esto sucede para que no ingrese polvo o suciedad del exterior.

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En el caso de los estudiantes, ellos deben cambiarse de zapatos, pues usan zapatilla de tela de nombre "uwabaki". Esta misma es utilizada también en las casas japonesas. No es uso único de los centros de estudios. 

Cuando los niños están en una edad más avanzada y es hora de que aprendan a vestirse solos y no necesiten ayuda de nadie más, pues nuestra creatividad empieza a salir a flote. Todo con el objetivo de enseñarles.

Mamá dibuja gato en las zapatillas de su hija

En este caso, para aprender a diferenciar la izquierda de la derecha, una madre dibujó un gato en las zuelas internas de las zapatillas, ya que,, en la parte externa es completamente blanca y no debe tener ningún dibujo ni estar sucia. Pues, dividió en dos el gato; el lado izquierdo tenía la cabeza y el derecho la cola. La niña captó la idea y no tuvo ningún problema. 

De esta manera, la niña ya no tendrá dificultades o se confundirá. Pues, como ese tipo de zapatillas son casi iguales y las diferencias son mínimas, algunos pequeños podían tener problemas para usarlo correctamente, sobre todo, los de una edad en la que todavía están aprendiendo a desligarse de la ayuda de mamá. 

Así como esta madre, tú también puedes ayudar a tu hijo, tal vez no con un gato, quizá con el animal favorito de tu engreído. Nada es imposible cuando se trata de ayudar. 

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