7 errores que no sabías que estabas cometiendo al lavar tu rostro

Entérate de cuáles son y que le estarían haciendo a tu piel.

A veces, pensamos que nos hemos convertido en expertas del cuidado de la piel, pero la verdad es que todavía existen algunos errores que seguimos cometiendo (o hemos cometido alguna vez) que no sabíamos que perjudicaban nuestra tez. Aquí te damos la lista de errores más comunes al momento de lavarnos el rostro.

1. No desmaquillas antes: así hayas usado o no maquillaje, es necesario limpiar el rostro de los restos de suciedad y contaminación. Puedes usar un producto a base de aceite para retirar las fórmulas más pesadas y luego eliminar el sobrante con agua micelar.

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2. Solo usas toallitas desmaquillantes: la verdad es que este producto no elimina los restos de maquillaje o suciedad al 100% y por eso jamás deben sustituir al agua y a los productos purificadores. Si bien las toallitas pueden resultar muy convenientes cuando estamos cansadas o de viaje, su uso constante solo terminará tapando los poros.

3. Usas el mismo limpiador: es importante que reemplaces tu producto limpiador cada temporada ya que en verano no necesitamos cubrir las mismas exigencias cutáneas que en invierno. Opta por antioxidantes en épocas de calor y humectantes cuando baja la temperatura.

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4. Usas muchos productos: a veces queremos probar todos los productos nuevos que han salido para el cuidado de la piel de una vez o nos emocionamos imitando las rutinas de belleza extranjeras, pero emplear muchos limpiadores solo termina irritando tu cutis y provocando resequedad.

5. Exfolias todos los días: la exfoliación solo debe realizarse una vez cada semana o quince días dependiendo de la sensibilidad de nuestra tez, por lo que hacerlo a diario termina irritando la piel debido a la agresividad del producto y la constante fricción que debilita la barrera cutánea.

6. No enjuagas bien: no importa cuánto tiempo te demores limpiando tu rostro, si dejas un poco de producto, este obstruirá tus poros y hará que te salgan granitos. Por eso, tomate tu tiempo y enjuaga bien tu cara (usando la temperatura adecuada, es decir agua tibia ya que la caliente deshidrata y la fría aumenta la producción de sebo).

7. Te lastimas al momento de secar: muchas piensan que para secar bien el rostro hace falta pasar la toalla de manera brusca y fuerte. Sin embargo, estos movimientos solo irritan la zona y pueden incrementar la aparición de arrugas prematuras. La manera adecuada de secar es dando pequeños toques con una toalla exclusivamente para tu rostro.

Ya lo sabes, para tener una piel más sana y radiante, no olvides lavar tu cara con los productos apropiados y siguiendo los pasos correctos para garantizar su bienestar y empezar a ver los resultados.

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