Cargando...
28 Ene 2019 | 12:24 h

“Los cachorros también son personas” afirma experto que estudió a los perros

Un neurocientífico decidió estudiar el cerebro de los perros durante dos años.

Únete al canal de Whatsapp de Wapa

    wapa.pe

    ¡Ellos sienten al igual que nosotros! Si alguna vez has pensando que tu perro tiene sentimientos al igual que tú, te diremos que no estás equivocada, ya que un estudio científico acaba de demostrar que ellos sienten al igual que las personas.

    El neurocientífico Gregory Berns, de la Universidad de Emory estudió el cerebro de los perros durante dos años. Él, junto a su equipo trabajó junto a 12 canes, amaestrándolos para poder observarlos en situaciones tranquilas y comunes, sin tenerlos amarrados ni hacerlos pasar por procedimientos que podrían incomodarlos.

    Después de estar por dos años estudiando a los animales, se les realizó una resonancia magnética y los resultados dejaron sorprendidos a muchos: “Los perros también son personas.”

    “La capacidad de mostrar reacciones positivas, como amor y apego, significaría que los cachorros tienen un nivel de sensibilidad comparable al de un niño. Y esa capacidad sugiere que debemos repensar la forma en la que tratamos a estos animales.”, escribió el experto en un artículo para el diario New York Times.

    El estudio científico empezó con la propia mascota del especialista, una perrita llamado Callie. La cachorra tuvo un adiestramiento durante algunos meses, para poder aplicarle una resonancia magnética.

    Esto permitió a los expertos obtener el primer mapa de actividad cerebral canina.

    “En experimentos posteriores, logramos determinar en qué partes del cerebro los perros distinguen el olor de otros perros y de humanos, sean familiares o no” detalló Gregory Berns.

    Los científicos llegaron a detectar que la parte del cerebro que, procesa el sistema de recompensas de los perros llega a diferenciar si su dueño tiene algún premio para darle a cambio de la patita.

    Cuando los canes ven a sus amos o recogen señales de comida, una parte de su cerebro llamada 'núcleo caudado' comienza a trabajar más. Esta región es dominada por un neurotransmisor común en los seres humanos: la dopamina, que llega a formar un sistema de recompensas que libera toda sensación de placer.

    Para realizar una comparación, las sensaciones que tiene un perro al ver a sus amos es muy parecida a la que tenemos nosotros después de estudiar para un examen y somos recompensados con buenos resultados.

    También se le compara al placer que tenemos al comer algo que se nos había antojado.

    Lo que más asombra de esta investigación es que la satisfacción de los animales no está vinculada al olor, sino con la manera en que movemos nuestras manos para poder comunicarnos con ellos.

    Entonces, todo se trataría de una percepción.

    La más grande dificultad para la ciencia para demostrar las similitudes entre los seres humanos y los perros, empieza-según el experto- en que los canes no pueden hablar.

    Por ello, todos los estudios científicos están basados en el comportamiento.

    “Los científicos confiamos en observaciones de comportamiento para analizar qué es lo que piensan los animales. Es una tarea complicada.

    No se le puede preguntar al perro por qué actúa de una determinada manera. Y ciertamente no se le puede preguntar cómo se siente. La perspectiva de echar luz sobre las emociones de los animales asusta a muchos científicos” mencionó Gregory Berns.

    Con la investigación, la humanidad ha abierto una nueva posibilidad para entender mucho más a los animales.