El gran mito de la primera vez

La primera experiencia sexual está rodeada de mitos aún vigentes que continúan ejerciendo cierta presión sobre las mujeres.

Así como existen mitos sobre la virginidad también existen creencias falsas aún vigentes alrededor de la primera experiencia sexual, que ejercen cierta presión sobre las mujeres.

De acuerdo a la edad en la que decidas tener relaciones sexuales con otra persona los demás pueden pensar que eres muy joven para hacerlo o que, por el contrario, eres muy vieja para iniciarte sexualmente.

Sin embargo, algo que nunca se pone en tela de juicio es que la primera vez siempre incluya a alguien más con quien se tiene un determinado tipo de contacto sexual (el coito) cuando en realidad lo más usual es que la primera experiencia sexual que vivimos sea con nosotras mismas a través de la masturbación.

Los mitos más comunes sobre la primera vez

El primer mito que es el padre de todos los mitos sobre la primera vez es el que dicta que para una mujer la iniciación sexual ocurre siempre debido a la relación sexual con un hombre y ésta, a su vez, se define a través de la realización del coito vaginal.

Como vemos, el sexo entre mujeres queda descartado como parte de la primera vez y cualquier otra práctica que no sea el coito vaginal no implica una relación sexual. Ambas premisas son falsas y parten de una ideología heterosexual y patriarcal que lamentablemente aún sigue vigente.

Entre los mitos más comunes sobre la primera vez encontramos los siguientes:

- La primera vez no puedes quedar embarazada.

- La primera vez no puedes contagiarte una infección de transmisión sexual (ITS).

- La primera vez no necesitas usar ningún método anticonceptivo o de prevención de ITS. Este mito está relacionado directamente con los dos anteriores que acabo de mencionar.

- Las mujeres tienen que alcanzar un orgasmo en su primera vez.

- La primera vez duele. El dolor que se puede experimentar durante el coito vaginal varía de acuerdo a factores como la lubricación, la postura sexual, el cuidado y la delicadeza de tu acompañante durante el acto. También influye el estado de ánimo en el que te encuentres: si te sientes nerviosa el dolor puede acrecentarse debido a que tu cuerpo se tensa impidiendo que la penetración se realice de manera suave.

- Al perder la virginidad las mujeres sangran. Esto se relaciona con la pérdida del himen que, como ya he explicado en otro artículo, es una idea que no tiene ninguna validez fisiológica porque el himen es una membrana flexible que no se rompe sino que se rasga, por lo tanto algunas mujeres sangran durante el primer coito vaginal y otras no sangran. Pero, haya sangrado o no, recuerda que la virginidad es un concepto social y cultural creado para controlar la sexualidad de las mujeres.

- El cuerpo de la mujer cambia luego de su primera vez. La creencia popular dice que las caderas de una se ensanchan luego de su primera experiencia sexual, pero ningún cambio corporal está relacionado directamente con el primer coito vaginal.

Tu primera vez es contigo misma

Usualmente la mayoría de mujeres vive sus primeras experiencias sexuales durante su infancia, etapa en la que se dedica a la exploración de su propio cuerpo por completo. Entre los 3 y los 6 años es común que las niñas incluyan dentro de su autoexploración la estimulación directa o indirecta del clítoris a través de roces con los brazos de los muebles o apretando las piernas.

En otros casos, las mujeres descubren el placer sexual a través de la masturbación durante su pubertad o adolescencia, por lo tanto la primera experiencia sexual de nuestra vida es la que tenemos con nosotras mismas. Sin embargo, poco se habla sobre la masturbación femenina y mucho sobre la primera vez en una pareja heterosexual, acto que es reducido al coito vaginal.

En el ámbito de la sexualidad sigue siendo considerado más importante el sexo compartido que el sexo a solas, pero es necesario que comencemos a reivindicar la masturbación como una práctica sexual tan válida como cualquier otra. Sólo así podrás comprender que tu primera vez es contigo misma y que hay otra primera vez con cada persona con la que decides tener sexo.

 

Sandra Campó es escritora y educadora sexual.  Autora del libro HOY TENGO GANAS DE MÍ: 7 historias de masturbación femenina y creadora del blog SASÁ. Desde 2015 realiza talleres de educación sexual para mujeres en diversos espacios de Lima. Síguela en FACEBOOK e INSTAGRAM: @elblogdesasa

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