Perro sigue a los niños a la escuela y termina atrapado en la ventana del director

El perro escapó de casa y corrió a toda velocidad, sin que nadie se diera cuenta.
 

El perro, de nombre Sandy, está con su familia desde que era un bebé, prácticamente nació con ellos y con el tiempo se ha vuelto muy protector con los integrantes del hogar.

El peludo detesta quedarse solo o no saber dónde están los niños de casa. Siempre vigila que todo esté en orden y se distrae únicamente para divertirse. Cuando alguien sale de casa, trata de seguirlo y acompañarlo, pero no se lo permiten, pues podría engrosar la lista de perros que se pierden a diario.

Como todo can, el pequeño Sandy es un verdadero travieso, haciendo historia en la escuela donde estudian los niños de la familia. Terminó incrustado en la oficina del director y causando un desorden increíble. Su ternura y fidelidad hacen imposible que alguien lo reprenda, así que todo acabó en risas. 

(Foto: Karen Manthey)

El colegio queda a unos pocos metros de casa (para fortuna de los niños), por eso el peludo sabe muy bien como llegar. Siempre ha tratado de seguirlos, pero mamá humana le prohíbe. Es tan inquieto y travieso que podría salirse del sendero que lo regresa a su hogar.

A veces ha logrado salir de casa, siguiendo a los niños, pero apenas lo atrapan, lo regresan a su hogar en que estará mucho más seguro que afuera.

"Quiere estar involucrado en todo lo que hacemos. Le molesta cada día que alguien de nuestra familia deje su cuidado. En los viajes de campamento, si la familia está separada (es decir, la mitad de la familia está en el lago a 0.5 millas de distancia y la otra en el campamento), pasará todo el tiempo corriendo de un lado a otro para verificar que cada grupo esté seguro", cuenta Karen Manthey, la mamá de Sandy a The Dodo.

(Foto: Karen Manthey)

Uno de estos días llegó hasta el colegio, sin que absolutamente nadie se diera cuenta que el perro había salido. Karen estaba distraída y los niños camino al colegio.

Cuando llegó al centro educativo, trabajadores intentaron tomarlo para retenerlo, pero el inquieto Sandy es muy escurridizo. Lo dejaron en la oficina del director, a la espera de contactar a su familia, que hasta ese momento no se había enterado de lo que había hecho el peludo.

Karen no respondió el teléfono y entonces permitieron que uno del los niños saliera de la escuela para encaminar al can. Pero antes de irse, Sandy se encargó de alborotar toda la oficina del director, quedando incrustado en las cortinas y causando muchísimas risas.

"No me di cuenta de que había desaparecido hasta que mi hija apareció en casa con Sandy. La escuela había intentado llamarme pero mi teléfono estaba apagado, mi vecino que estaba en la escuela tomó la infame foto de él para preguntarle si era mío. Debido a que vivimos tan cerca, la escuela permitió que mi hija lo llevara a casa. Ambos estaban encantados con la aventura", narró Karen a The Dodo.

(Foto: Karen Manthey)
Cuando Sandy regresó a casa, ni siquiera se mostró avergonzado, todo lo contrario. Estaba muy contento con su accionar, sabía que, de alguna forma, había alegrado el día en esa escuela.
 

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