¿Cómo es tener intimidad con la mascarilla puesta? Cinco personas lo revelan

El comportamiento de las parejas sexuales cambió radicalmente a raíz de la pandemia por Coronavirus.

La pandemia del Coronavirus provocó que muchos cambios se den en el comportamiento humano y las relaciones interpersonales, incluso las parejas sexuales debieron de encontrar una forma más segura de mantener intimidad en medio del brote de COVID-19 que tantas vidas ha cobrado en el mundo. 

Ante la "nueva normalidad", Cosmopolitan realizó una breve entrevista a cinco personas distintas, las cuales contaron cómo fue su experiencia al tener sexo con la mascarilla puesta, a fin de reducir el riesgo de contraer coronavirus. 

1. Cambios al momento de tener intimindad

“Me enrollé con una chica que conocí hace dos meses durante la cuarentena. Ya habíamos dado algún paseo que otro respetando la distancia social, pero quisimos llevar la relación a otro nivel. No hablamos abiertamente del tema de las mascarillas de antemano, pero cuando llegamos a mi casa noté que ella dudaba acerca de quitársela por lo que decidimos dejárnoslas puestas. Fue raro porque nos tuvimos que suprimir los preliminares dado que incluyen la boca.

Fue extraño y un poco primitivo. Tuvimos que saltarnos todo lo previo hasta quedarnos completamente desnudos, pero con mascarillas. Imagina acostarte con alguien que tiene los calcetines puestos... pero en la cara. No pudimos practicar el oral, así que nos pusimos creativos. Evidentemente usamos condón (¿te imaginas que montamos todo esto y no lo usamos?) Nos decantamos por la postura del perrito porque no implicaba vernos de frente y evitamos ‘respirarnos’ a la cara”.—Sriki*, 29

2. Reencuentro con la pareja sexual en cuarentena

“Mi novia vino hace poco del extranjero por lo que esperamos los 14 días reglamentarios de cuarentena hasta acostarnos para estar seguros. Ambas estuvimos de acuerdo en usar mascarillas (ella la mantuvo todo el tiempo, pero para mí acabó siendo muy incómoda cuando el tema se calentó y decidí hacer parones para quitármela y coger aire). La experiencia fue divertida, rara e incómoda. Todo al mismo tiempo. Pero mereció la pena llevar a cabo esta medida preventiva dado que la enfermedad aún no tiene cura. Ve despacio y todo irá bien.

No fue difícil, pero sí resultó ser una experiencia completamente nueva. También quisiera hacer hincapié en que si hay quien piensa que necesita tomar una medida extra de precaución a la hora de tener sexo aparte de esta, mejor que abandone la idea de hacerlo directamente. Al principio fue raro, pero luego llevamos a cabo un par de ideas que aplicamos las veces siguientes. Asimismo, es mejor hablar del tema antes de quedar en persona, porque como en todo lo relacionado con el sexo, hacer algo que incomode puede cortar el rollo mucho”. —Kris, 26

3. Encuentro sexual casual en medio del aislamiento social

“A mediados de mayo hice ‘match’ con un tío en Tinder que había pasado solo la cuarentena y hablamos de quedar para masturbarnos en el coche. Rápidamente nos dimos cuenta de que hacerlo sin tocarnos iba a ser raro y muy frustrante, sobre todo porque tenemos buena química sexual"

"Condujimos a su casa en coches separados y con las mascarillas puestas, entramos a su garaje donde había puesto una lona y una sábana en el suelo, me puse a cuatro patas y me penetro con la postura del perrito para evitar respirarnos a la cara. Tuvimos las mascarillas puestas todo el tiempo. Fue raro, pero también extrañamente reconfortante porque resultó más fácil olvidarnos de los besos dado que teníamos las bocas tapadas. Fue interesante porque lo viví como un asunto un poco tabú, inesperadamente refrescante, creativo y llamativo. Si estás pensando en follar con mascarilla, recuerda que siempre se han de aplicar las mismas reglas que el sexo tradicional consensuado y seguro: los dos han de estar informados y aceptar las reglas desde el principio, entender los límites y comunicarse bien”. —Rachel, 30.

4. Adiós a los besos durante el sexo

“Decidí ponerme la mascarilla cuando quedé con mi ‘sugar baby’ por primera vez, así como también llevé a rajatabla todas las medidas preventivas de la Covid-19 antes del encuentro. Ella también la llevó puesta y de hecho le gustó que se lo pidiera antes de vernos. Cuando chateamos antes de vernos, le pregunté si le importaría que ambos la mantuviéramos durante el acto y rápidamente me dijo que sí. No nos besamos y la llevamos puesta todo el rato, excepto cuando alguien hacía el oral. aunque la persona que lo recibía sí que la llevaba en ese momento. La ausencia de besos redujo la sensación de cercanía, pero creo que las mascarillas le dieron un plus de morbo, como si estuviéramos en la película ‘Eyes Wide Shut”. —Carlos, 45

5. Novio se convierte en un factor de riesgo

“Tengo sexo con mi novio con la mascarilla puesta porque él trabaja como bombero. En el trabajo tenía mucha precaución, pero quisimos hacerlo bien y no nos arriesgamos. Llevar mascarilla hizo todo mucho menos íntimo, por lo que cuando se hizo las pruebas necesarias decidimos quitárnoslas. Si estás pensando en follar con mascarilla, sé sincera con tu pareja al respecto. Dale tus razones y explícaselo, sobre todo si ha estado en contacto con enfermos potenciales”.—Allison*, 22

Los nombres han sido cambiados para preservar el anonimato.

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