¿Cómo te gusta más la intimidad: con luz o sin ella?

Conoce las razones para tener sexo con la luz encendida, ya que puede ser una gran herramienta más para avivar la pasión.

Si eres de los que gusta hacer el amor por la noche. Pues, la verdad no sabes a ciencia cierta qué lo que te gusta, porque estás más cansada y tu cabeza está llena de los pendientes del día, pero es cuando prefieres meterte entre las sábanas e iniciar el juego previo como si nada, pero es porque la luz está apagada.

Aunque sabes de sobra que te debes querer más que a muchos de tus complejos mentales y que tu pareja ama tu cuerpo tal y cómo es, tú estás más cómoda teniendo sexo cuando él apenas puede verte. Y realmente crees que esto solo te pasa a ti, pero no la verdad, ya que muchas mujeres también lo piensan.

La verdad, es que no hay una estadística confiable de personas que prefieran más hacer el amor con luz prendida o apagada, pero el consejo que siempre se escucha es que se debe trabajar la autoestima y la confianza, pero mientras lo haces, hay otros motivos que te pueden convencer para dejarte ver un poco más, cuando tienes relaciones sexuales.

La sexcoach Mar Márquez indicó que quizás se trata de dejar de ver la luz como una enemiga, para verla como: “Un elemento decorativo que nos ayuda tanto a potenciar nuestras fortalezas físicas, como a generar un clima estético”, que entre otras cosas, puede activar nuestro deseo.

La experta en el arte del striptease, Márquez agregó que: “La luz es un elemento decorativo con un alto impacto a nivel sensitivo, por lo que tiene capacidades tan diversas como la relajación, la transmisión de sensaciones de ternura, invitar a prácticas más extremas o incluso la de facilitar o dificultar el hecho de llegar a un orgasmo”.

Por consiguiente, no es pasar de correrle a la luz a ponernos bajo ella, sino el buscar la adecuada para sentirnos más cómodas. En ese sentido, “Una luz muy tenue, que nos alumbre de forma indirecta puede ser una buena manera de empezar”.

Una de las ideas más concretas de la sexcoach es usar luces cálidas, como “velas grandes”, siempre que estén en un lugar seguro, u optar por opciones como “Colocar la lámpara de la mesita de noche debajo de la cama o dejar encendida la luz del salón que nos llegue de lejos a la habitación”.

Lo siguiente que debes tomar en cuenta sobre la iluminación, es el objeto a iluminar, es decir, nosotras mismas. Para sentirnos más favorecidas con este tipo de luces, Marquéz manifestó que “Hay posturas que forman parte de nuestro concepto de seducción, porque alinean nuestro contorno, armonizan nuestras curvas y nos aporta ese toque de seguridad que tanto atrae”.

 

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