¿Qué es la erisipela y cómo prevenirla? [FOTOS]

Muy pocas personas han escuchado hablar sobre la erisipela, pero resulta que es una infección muy frecuente en la piel

La erisipela es una infección crónica de la piel. Se caracteriza por afectar al tejido subcutáneo, en la mayoría de los casos suele propagarse de manera rápida y progresiva en todo el tejido. 

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Esta enfermedad es muy fácil de detectar, entre sus principales síntomas se encuentran la inflamación, el enrojecimiento de la piel, sensación de calor interno y ampollas en la zona afecta. Sin embargo, en casos más graves el paciente puede presentar fiebre y escalofríos. 

La patología suele aparecer en las piernas, aunque en ocasiones puede manifestarse también en la cara y los brazos. Afecta a grandes y chicos, no existe una edad determinada para que esta aparezca. 

¿A QUÉ SE DEBE? 

La erisipela no es una enfermedad contagiosa pero se origina cuando las bacterias penetran en el cuerpo a través de un corte en la piel, una herida o una picadura de insecto. De igual manera cuando hay problemas con el drenaje de las venas o el sistema linfático.

¿CÓMO PREVENIR LA ERISIPELA?

- Cuida tu piel. Recuerda que es el tercer riñón y tercer pulmón. Cada vez que salgas a la calle y te encuentres expuesta directamente a los rayos del sol procura usar protector solar. 

- Utiliza cremas para proteger la piel. Para esto es mejor que visites un dermatólogo y te recomiende alguna que vaya con el tipo de piel que tienes. 

- Cuida que tu dieta sea balanceada. Consume muchas frutas y verduras.

- Trata a tiempo cualquier lesión en la piel. Si son graves acude al médico.

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REMEDIOS NATURALES PARA LA ERISIPELA 

Crema con óxido de zinc:

El óxido de zinc es un compuesto bondadoso para la salud de la piel. Puedes aplicarlo a la hora de levantarte o a la hora de dormir, una sola vez al día. 

La quinoa y la piel:

La quinoa aporta lisina, un componente que contribuye a la síntesis de elastina y colágeno. Por lo tanto ayuda a la cicatrización de los tejidos dañados. 

Aceite de árbol del té:

Esta esencia tiene propiedades antisépticas, antiinflamatorias y bactericidas. En un recipiente de agua tibia echa tres gotas de este aceite. Luego sumerge un poco de algodón en el líquido y, una vez mojado, aplícalo en las zonas afectadas dando suaves toques. Deja actuar por 30 minutos y recuerda aplicarlo tres veces al día. 

Arcilla blanca:

La arcilla blanca o chaco ayuda mucho. Aplícala a manera de compresa y déjala actuar durante toda la noche. 

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