Peruana en Italia: "Mi único deseo es abrazar a mi madre y a mi hijo"

En el Día de la Madre, Julissa Romero nos quiso compartir su historia al tener a su hijo y su mamá lejos, mientras ella lucha para no perder las fuerzas frente al coronavirus.

Sentirse lejos de casa, dejar a los tuyos por emprender nuevos rumbos, nuevos sueños, nuevas metas no es una cosa fácil, más aún si tienes que desprenderte de lo que más amas: tu hijo. Esto lo sabe Julissa Romero, nuestra compatriota, que desde hace 2 años reside en Italia.

Acompaña por su esposo y el pequeño Joaquín, ella emprendió ese largo viaje para darle lo mejor a su familia y sobre todo a  Leandro de 18 años que decidió quedarse en Perú a continuar con sus estudios y así también acompañar a Nelly Carrasco, mamá de Julissa.

Fue exactamente doña Tita (con cariño), quién  que le enseñó a ser fuerte, aguerrida y sobre todo luchadora. En este día tan especial escribir estas líneas también me llenan de muchas emociones porque al hablar de mamá nos acelera el corazón de alegría.

No todo ha sido fácil, no se trató solo de viajar e instalarse, sino de comenzar desde cero. Recordemos que Italia ha sido uno de los países más sacudidos por el coronavirus, pero también un país que no se deja vencer y que de a pocos está ganando esta guerra.

"Venir a un país distinto al tuyo y adaptarse no ha sido tarea fácil, sobre todo cuando debes empezar desde cero, pero nuestras ganas de avanzar nos ha enseñado a ser pacientes y a no rendirnos", nos contó para Wapa.pe.

"Cuando nos enteramos que llegó el coronavirus aquí, como muchos, al principio lo tomamos con calma, pero con el correr de los días vimos que la situación se iba empeorando y yo solo pensaba en Joaquín, mi segundo hijo de 10 años que vive con nosotros. Empezó a cambiar nuestras vidas, yo dejé de trabajar y fue mi esposo el único que salía. Aumentamos la seguridad en limpieza y desinfección, pero siempre  con el miedo y la angustia de contagiarnos", expresa.

Como toda madre, su temor no era solo por la enfermedad sino que ella y su esposo al contraer el coronavirus y de complicarse su salud, tendrían que ser trasladados a un hospital en Milano - Italia y ella se preguntaba: ¿Con quién se quedaría Joaquín, al cuidado de quién si no tienen familiares.

"Yo vivía preocupada por mi situación y es cuando estas lejos que te das cuenta de muchas cosas. No es lo mismo estar cerca a tu familia que sabes que puede cuidar de ti, aquí estamos solos y nos sentimos agradecidos con Dios porque en todo este tiempo nos ha protegido", acotó.

"No es fácil estar confinados, es adaptarse a una nueva forma de vivir. Aquí hemos hecho de todos juntos, hemos armado como 4 rompecabezas, yo misma me he confeccionado una falda, hemos pintado, cantado. Nos ha unido más como familia", explica Julissa.

Sin embargo su angustia no acaba aquí, pues con el pasar de los días y al escuchar las noticias se enteró del primer caso en Perú de contagio por coronavirus. Su angustia creció más por su madre y su padre ya de la tercera edad y sobre todo por su joven hijo de 18 años.

"Les pido mucho que se cuiden, esta es una enfermedad que no restringe y cada día está peor. Seamos conscientes y sigan las recomendaciones del presidente", indica.

Así como el caso de Julissa hay muchos más en el mundo. Mujeres que han tenido que dejar sus casas para emprender un nuevo destino, mujeres que han tenido que desprenderse de sus hijos para ellas iniciar nuevos proyectos, pero a la vez mujeres que sienten, que sueñan y que se atreven.

En este día de las madres queremos agradecerles por todo el amor, entrega y sacrificio. Nos toca una celebración diferente, pero cargado con el mismo amor por ese ser que nos dio la vida.

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