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17 Mar 2021 | 20:40 h

Cocteles: Como hacer cubitos de hielo transparentes para tus bebidas, VIDEO

Un buen hielo debe ser traslúcido como un cristal. ¡Mira cómo elaborarlos fácil en casa!

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    Hielos transparentes | Foto: rolloid

    Sentados a beber —agua, un jugo o el espirituoso más exclusivo del mundo—, hay que saber que el hielo cumple un rol clave. Muchos lo pasan por alto, porque están acostumbrados a ver cómo esos cristales de agua se diluyen, y se olvidan que el hielo debe enfriar la bebida, no aguarla. Tampoco queremos que le cambie el sabor. Queremos que nos congele la mano.

    Sin embargo, conseguir buenos hielos no es fácil. Los que venden en bolsa en las estaciones de servicio o en los supermercados suelen ser muy pequeños y se quiebran con facilidad. Lo mismo sucede con los que hacemos en cubetas en casa. Lo peor es que a veces saben feo y nos pueden llegar a malograr nuestro coctel o refresco. Entonces, ¿qué hacer? Empecemos definiendo un buen hielo.

    ¿Cómo hacer hielo transparente?

    Un buen hielo debe ser traslúcido como un cristal. Esas burbujas o manchas blancas que a veces tienen los hielos caseros y comerciales no son buena señal: es aire mezclado con sales y minerales. La marca de un mal hielo es turbia como un mal espíritu. Para lograr un buen hielo se necesita un elemento clave, fundamental: agua pura. Agua pura sin sales ni minerales, porque son precisamente esos elementos los que aceleran su dilución y afectan su sabor.

    La base: agua pura

    Giancarlo Nazario es productor de hielo (Nazario’s Ice & Co.), y debido a su trabajo ha analizado el agua en las distintas zonas de Lima. Estos análisis los hace para medir el total de sólidos (TdS) del agua corriente, y lo cierto es que, como dice: “El agua que hay en Lima es bien complicada. Hay zonas en Lima Metropolitana que llegan a medir entre 600 y 800 TdS, mientras que en el sur chico esta medición puede llegar a 2.000”. Y esa es la razón por la que los hielos que hacemos saben tan mal o se derriten muy rápido, porque esos sólidos contienen sales. Necesitamos agua pura: sea de botella o filtrada en casa.

    La clave: el enfriamiento direccional

    “Para lograr un hielo perfectamente cristalino es necesario un sistema de enfriamiento que vaya en una sola dirección”, señala Santiago Barco, de Hielería Espíritu. De esta forma todos los sólidos y moléculas de aire son expulsándolos hacia un extremo del hielo. Solo así quedarán cristalinos. Lo que vamos a mostrarte a continuación es cómo hacer eso mismo en casa, con lo que tienes a la mano. Vamos a replicar el sistema de "enfriamiento direccional" en tu cocina (si quieres saber más, consulta a Camper English, especialista en hielo y descubridor de este método).

    ¿Cómo hacer hielo en casa como un profesional?

    Necesitas agua pura (de preferencia filtrada) y un cooler de tamaño pequeño, que entre en tu congelador, y paciencia, porque toma tiempo. Basta probar unas cuantas aguas para identificar la menos dura. Ahora vierte el agua hasta unas ¾ partes del volumen del cooler, y llévalo sin tapa a la congeladora. Necesitas un cooler y no un táper u otro recipiente cualquiera porque hay que asegurar que el frío entre solo por la parte superior —destapada— hacia abajo y adentro del cooler. El problema con las cubetas es que el frío viene de todas direcciones hacia el centro del hielo, por eso es que los hielos caseros siempre quedan turbios al centro.

    Luego de dos días y medio, aproximadamente, se habrá congelado la mayor parte del agua. Y verás los resultados: un bloque de hielo cristalino, traslúcido, sin burbujas muy evidentes ni manchas blancas. Todo eso se habrá ido hacia la parte baja del cooler, que ha quedado sin congelar.

    Necesitas agua filtrada, para evitar malos sabores y minerales.

    El producto final

    En caso se haya congelado todo, y encuentras zonas manchadas o con burbujas, toma un cuchillo serrucho y marca todo el contorno. Luego, con un cuchillo grande y un martillo, procede a cortar las partes manchadas aplicando golpes secos, pero previamente marcados con el serrucho.

    Y una vez que tengas tu bloque de hielo sólido, llévalo al lavadero limpio y procede a trozarlo con cuchillo y mazo de mortero al tamaño que quieras (dependiendo de tus vasos o copas). Eso sí, hazlo con mucho cuidado para evitar accidentes. Y recuerda: a mayor el tamaño del hielo, tomará más tiempo en diluirse.

    Y ahora sí, podrás disfrutar tu jugo, un buen whisky o tu coctel favorito, usando hielos cristalinos y puros. Y verás la diferencia.

    (Con información de Buenazo)