"No camines al ritmo de un corazón dudoso", carta para no elegir a un amor inmaduro

En vísperas de San Valentín todo puede ocurrir. Parejas que se unen, otras juran amor eterno y algunas cuantas que terminan por diversos problemas que muchas veces se deben a la inmadurez de alguno de sus integrantes, sin embargo estas relaciones están plagadas de lecciones que debemos conocer y aprender para no volver a caer en lo mismo. Así lo comprendió una mujer que, de manera anónima, escribió una carta a la cuál tituló: "No camines al ritmo de un corazón dudoso", haciendo referencia de aquellos amores que aún no han alcanzado la madurez necesaria. A continuación compartimos la transcripción.

Te puede interesar: "He decidido estar sola por un tiempo", la carta de una mujer que eligió volver a ser soltera

"Hay personas que independientemente de su edad, no saben lo que quieren, no saben a dónde ir. No saben qué hacer o cómo reaccionar. Parecen estar constantemente inmersas y perdidas en un mundo de confusión. Van de aquí para allá, cambiando constantemente de opinión, como si el camino que transitan los llenara de miedo.

De la misma manera, encuentran a una persona especial que llame su atención y se sumergen en el viaje, pero a mitad del camino recorrido, salen corriendo atemorizados.

Estos eternos niños viven el hoy por hoy, y claro que desean amar y ser amados, el problema es que no quieren mover un dedo por cambiar las cosas porque les cuesta muchísimo decidirse: hoy quiero o tengo ganas, pero mañana, mañana, no lo sé. Algo así como la reencarnación de Peter Pan. Les cuesta dar y quieren recibir sin que las circunstancias se modifiquen, pretendiendo que todo siga de la misma forma sin mucho esfuerzo y poco compromiso. Quizás sea por su inmadurez que les cuesta tomar decisiones, temen equivocarse, o renunciar. Se reúsan a comprometerse por el miedo que implica una relación auténtica, por miedo al futuro, no quieren hacer espacio en su vida para una nueva realidad a la que voluntariamente han querido asomarse.

Y es por eso, que cuando se sienten de alguna forma amenazados, se encierran en una coraza de la que no los saca ni Dios mismo, se desconectan totalmente de sus emociones. A diferencia de lo que haría una persona emocionalmente madura que sabe lo que quiere, como plantear sus sentimientos y expresarlos libremente, ellos hacen tremendos berrinches o te escupen a la cara cada dos minutos explicaciones que ni ellos mismos se creen. No les gusta confrontar, mucho menos que los confronten, es por eso que bajo una aparente armonía y diplomacia, prefieren mantenerse al margen de los problemas, simplemente porque no saben cómo enfrentarlos.

Van por ahí gritando que aman su libertad y que no desean atarse a nada, casi casi con un cartel en la frente con principios budistas de desapego, porque la realidad, es que no están listos para algo diferente.

Detrás de todo esto se esconde una terrible falta de autoestima disfrazada de aparente empatía. Por lo cual no son capaces de establecer lazos profundos con otra persona que les enseñe el principio básico de dar y recibir, ni mantener relaciones duraderas sanas. Por lo que asustados, corren y buscan a alguien que represente menos compromiso y responsabilidad, evitando así problemas.

Cada quien elige lo que quiere ser y lo que desea, siempre tenemos esa oportunidad, elegir siempre. Y al parecer, siempre existirán personas que desean seguir siendo niños. Y no podrás cambiarlos nunca. De eso se encargará la vida y ellos con las circunstancias que les rodean, y si no, vivirán culpando las piedras por no ser capaces de mirarse y hacerse cargo de ellos mismos, y así crecer.

Pero por suerte, también existen personas emocionalmente maduras, grandes hombres y mujeres. Magos que saben lo que quieren y quiénes son. Personas que no son perfectas, pero conocen a fondo sus carencias y sus dolores. Saben las herramientas que tienen, y sabes qué? Las usan! Personas que hacen magia de la realidad y que son conscientes del carácter sagrado de las relaciones.

No camines al ritmo de un corazón dudoso porque nunca llegarás a ninguna parte. Mejor rodéate de personas que dan ganas de llevarnos, y nos llevan. Nos llevan a creer que el amor sano y sin incertidumbre, es el mejor lugar."

Darse cuenta que se está en una relación que denota poco interés y nada de compromiso, podría ser complicado. Te damos algunos tips para que puedas darte cuenta si te encuentras saliendo con un hombre emocionalmente inmaduro. Presta atención:

1. Sostiene un comportamiento inapropiado. Podría beber de más de la cuenta en una fiesta de tu familia, poner el fútbol en la cena por el cumpleaños de tu mamá, entre otras desacertadas ocurrencias.

2. Tus sentimientos no importan. Nunca te escucha, no quiere conocer a tus padres, es grosero con tus amigos. Si difieren en opiniones las tuyas las ignora por completo.

3. Es egoísta. Suele anteponer sus necesidades. Si te da un regalo de cumpleaños, será algo que a él le agrade más.

4. Emocionalmente no disponible. Nunca lo hallará cuando más lo necesites. Por lo general no quieren una relación adulta, tampoco quieren comprometerse a futuro.

5. Son hijitos de mamá. Corren a casa de su mamá cada vez que necesitan algo. No ven nada de malo con comer chucherías y ver la televisión mientras su mamá dobla su ropa.

Lee además: Alejarse puede ser una gran muestra de amor”, la carta para entender el adiós

Te puede interesar