Donald Trump no cumplió con promesa de crear vacuna COVID-19 antes de elecciones

Gracias a la seriedad científica y a la resistencia de las autoridades de la FDA, Donald Trump no cumplió su promesa electoral de tener una vacuna contra la COVID-19 lista para el día de las elecciones.

Donald Trump prometió durante su campaña que una vacuna contra la COVID-19 estaría lista antes de las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Llegó el 3 de noviembre y la promesa no fue cumplida.

Once de las vacunas que se desarrollan en el mundo se encuentran en fase 3 y la candidata a vacuna de Moderna, fabricada por esa compañía en conjunto con el Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, no estará lista sino hasta el año próximo, según dijo el presidente de la compañía.

Hoy se evidenció que la tan anunciada promesa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de tener una vacuna contra el COVID-19 lista antes de las elecciones presidenciales no llegó a cumplirse.

La vacuna contra el coronavirus

Es un récord muy importante que se haya logrado llegar a la fase 3 de una vacuna contra la COVID-19 en poco más de 6 meses. Una proeza que se logró porque ya se habían hecho experimentos preclínicos con virus del MERS, un virus de la misma familia corona del SARS CoV2.

Hasta el momento existen 61 candidatas a vacuna que están en la fase clínica de experimentación, de las cuales 36 están en fase 1, 14 en fase 2 y 11 en fase 3.

(Foto: Pixabay)

Stéphane Bancel –presidente ejecutivo de la compañía Moderna– indicó que "su vacuna estará lista solo el próximo año debido a que su junta de monitoreo de datos y seguridad respetaría un acuerdo firmado con la FDA, la Administración de Alimentos y Medicamentos, mediante el cual se comprometieron a no solicitar una licencia de emergencia hasta dos meses después de haber vacunado a por lo menos la mitad de sus voluntarios".

Al respecto, recién el pasado 25 de septiembre se inyectó la segunda dosis al voluntario 15.000.

Es decir, de ninguna manera, si se actuara de una manera responsable y sin presión política, habría sido factible lograr una vacuna antes del 3 de noviembre, día de las elecciones presidenciales en Estados Unidos.

Donald Trump no cumplió promesa

Una encuesta de septiembre de CBS News y YouGov, reveló que solo el 21% de los votantes en todo el país aseguraron que usarían inmediatamente una vacuna si esta estuviera disponible en 2020.

Ese número se agranda un poco hasta llegar al 35 % entre los que consideran a las vacunas como un "logro científico". Mientras que el el 65% restante dijo que creía que una vacuna anunciada para este año sería, por definición, el producto de un proceso "precipitado".

No olvidemos que los movimientos antivacuna están buscando razones para acrecentar las dudas del público general con respecto a las vacunas contra la COVID-19. Una vacuna que cause serios efectos secundarios podría dar un golpe mortal a esa confianza, tan necesaria para que el público acepte, no solamente una eventual vacuna contra el nuevo coronavirus, sino contra muchas otras enfermedades prevenibles mediante las inoculaciones.

Gracias a la seriedad científica y a la resistencia de las autoridades de la FDA, Donald Trump no cumplió su promesa electoral de tener una vacuna lista para el día de las elecciones. Era simplemente un slogan de campaña, un hecho científicamente imposible de cumplirse a la fecha.
 

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