La alimentación que debe seguir una persona con obesidad y diabetes

El buscar un balance negativo de la ingesta calórica nos permita conseguir un control ponderal de las enfermedades, asegura nuestra especialista.

Como parte de la intervención nutricional es importante individualizar la dieta en función de las características y vida cotidiana del paciente, en el caso de DM tipo I considerar la aplicación de insulina indicada por el médico tratante, para la prescripción de una dieta adecuada y actividad física correcta; en la DM tipo II buscar un balance negativo de la ingesta calórica que nos permita conseguir un control ponderal de la enfermedad.

Enfatizar el desayuno, ya que esta es la base principal del día, y juega un papel fundamental en el control de la diabetes, un desayuno habitual contienen excesos de carbohidratos refinados como por ejemplo el pan, cereales, jugos de fruta solos o combinados con avena, frutas como plátanos, pasas, naranjas, harina de maíz; productos de pastelería en general.

Según Karen Quiroz, directora de la Escuela de Nutrición y Técnicas Alimentarias de la Universidad Le Cordon Bleu, es de importancia considerar que debe tener un buen balance entre proteínas, grasas carbohidratos, fibra y agua.

Por ejemplo, aquí propongo algunas opciones para el desayuno: tortilla con verduras, otra opción es los omelettes con verduras, los lácteos siempre descremados, tostadas de pan integral, pan pita integral, solo una unidad, siempre acompañados de verduras; adicionalmente consumir ensaladas, hojas verdes, algunas frutas de bajo aporte calórico.

En la diabetes Mellitus se teme consumir huevos, ya que se cree erróneamente que incrementa el colesterol LDL, sin embargo, son una proteína perfecta, y consumiéndolos de la manera correcta y en las cantidades recomendadas son un perfecto aliado.

En el mismo sentido, los platos principales como los almuerzos y cenas deben ir acompañados de una fuente proteica de preferencia magras, como aporte energético seleccionar los hidratos de carbono de tipo complejo y siempre acompañados de verduras de diferentes colores, pueden ser tipo ensaladas frescas o cosidas, saltadas, etc.

Finalmente tomar agua e hidratarse adecuadamente con bebidas sin adición de azúcar, caso contrario utilizar edulcorantes naturales como la estevia de preferencia haciendo uso de la hoja natural y no de forma industrializada.

En el desayuno:

Las frutas de preferencia picadas por ejemplo (melón, papaya, etc.), lácteos y derivados (queso y yogur de frutas descremado).

Cereales preferir los integrales (tostadas, pan, cereales).

Una fuente proteica tales como claras de huevos sancochados, omelettes con verduras, pechuga de pollo sancochada, palta (2 cucharadas), aceitunas no más de 4 unidades.

Almuerzo:

Fuente proteica: claras de huevo, carnes como la pechuga de pollo, pescados de preferencias los llamados pescados azules y el salmón; su preparación es muy importante debe ser, al vapor, al horno, sancochadas; puede usarse finas hierbas para mejorar el sabor de las carnes.

Ensaladas frescas o cocidas, de preferencia utilizar 3 colores.

Elegir de preferencia solo uno de estos alimentos menestras o arroz integral o tubérculo.

Media tarde:

Leche, yogur Natural o queso (descremado), claras de huevo, jamón de pavita, aceitunas, palta, acompañados de vegetales.

Refrescos naturales de frutas puede incluir avena, pero no debe ser muy espesa, la consistencia debe seguir siendo líquida y sin azúcar.

Una fruta, de preferencia bajas en azúcar y picadas.

Cena:

Cremas de verduras sancochadas.

1 rebanada de queso fresco descremado o 02 claras de huevo sancochadas o carnes blancas (pescado o pollo).

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