¿Cuáles son los peligros de automedicarse?

Aunque es una práctica común, automedicarse puede traer consigo riesgos en nuestra salud.

En nuestro país, es usual que ante enfermedades comunes como la migraña o la gripe muchas personas elijan el medicamento que creen es el más adecuado para ellas, pero lo cierto es que consumir fármacos sin tener una prescripción médica puede tener graves consecuencias para la salud.

Es importante desterrar esta práctica cotidiana para evitar resultados que, en lugar de aliviar nuestros males nos perjudiquen seriamente.

¿Qué es la automedicación?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la automedicación consiste en el uso de fármacos que se venden de forma inapropiada debido a que prevalece la mala costumbre de elegir una pastilla que alguien nos recomendó porque fue efectiva para solucionar algún malestar, sobre todo si se trata de uno común como el dolor de cabeza, los problemas estomacales, la gripe o las alergias.

Pero este hábito de tomar la responsabilidad de la propia salud en nuestras manos es bastante peligroso y puede tener consecuencias negativas graves o fatales.

Lamentablemente, el uso de medicamentos por iniciativa personal sin que exista ningún diagnóstico médico ni tampoco una prescripción y una supervisión del tratamiento puede ocasionar en algunos casos reacciones adversas que van desde crisis alérgicas hasta arritmias, entre otras complicaciones que pueden empeorar la enfermedad que se está sufriendo y hasta pueden causar la muerte del paciente.

Cabe señalar que no es válido fiarse enteramente de la sugerencia del personal que atiende en una farmacia, pues aunque esos profesionales están capacitados en el uso de los medicamentos, cada paciente debe recibir una receta de manera personalizada para evitar cualquier riesgo que atente contra su salud.

Riesgos de automedicarse

Entre los riesgos de medicarse encontramos los siguientes:

- Muchos medicamentos pueden interactuar entre sí o con alimentos que el paciente esté ingiriendo, lo cual puede potenciar o disminuir el efecto del fármaco.

- Si se consumen dosis inferiores a las adecuadas no se va a producir el efecto deseado.

- Algunos medicamentos pueden provocar intoxicación por sobredosis.

- Otros medicamentos pueden producir dependencia o adicción.

- Algunos fármacos pueden tener efectos colaterales.

Un caso preocupante es el uso indiscriminado, excesivo e irresponsable de antibióticos para solucionar alguna infección, lo que puede hacer que los microorganismos desarrollen mecanismos de defensa ante los medicamentos con lo cual éstos dejan de ser eficaces.

Por último, no se debe perder de vista que los fármacos no sólo actúan de acuerdo a sus componentes sino que también lo hacen según las características particulares de cada paciente.

¿Cómo evitar la automedicación?

Para evitar la automedicación es necesario recurrir a un médico cada vez que nos aqueje alguna dolencia.

Hay que tener en cuenta que cada jarabe, pastilla o cápsula tiene efectos secundarios y contraindicaciones, por ello es fundamental que un especialista elabore una receta tomando en cuenta el estado del paciente y las posibles alergias que pueda tener éste.

Sólo en casos de que se presente algún malestar de manera repetitiva se puede recurrir a una receta previa hecha por un médico. Esto aplica sobre todo en el caso de los analgésicos.

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