¿Cómo prevenir que nuestros hijos sean captados por redes de pedofilia?

Facebook, Instagram, TikTok, entre otras redes sociales, no son seguras ni para jóvenes ni adultos. Es imposible asegurar que el usuario con quien entablamos amistad es quien dice ser.

Pese a la cuarentena del coronavirus, de enero a setiembre del 2020, se han registrado 7 mil 311 denuncias de menores desaparecidos en Perú, según datos de la organización Mujeres Desaparecidas.

De cada diez denuncias de desapariciones, seis son de niñas, niños y adolescentes. Casi la mayoría de casos están vinculados a la explotación sexual y trata de menores por parte de redes de pedófilos que captan a menores a través de las redes sociales, muchas veces haciéndose pasar por un artista famoso o ídolo adolescente del momento.

“Estos casos no son bien atendidos porque, ante las denuncias, suelen decir que la menor se fue con su enamorado u otras personas, pero no tiene sentido porque no hay conversaciones de ese tipo”, explicó Katherine Soto, fundadora de Mujeres Desaparecidas a Wapa.pe.

“Estás desapariciones en la mayoría de casos están vinculadas a personas que las extraen de sus hogares. Son personas adultas que se aprovechan del poder propio de su edad para manipular a menores y colocarlas en situaciones de riesgo”, agregó.

Red de pedófilos

Casos de esta índole han conmocionado al mundo entero. En Colombia, se denunció que una red de pedofilia, instaurada en Tik Tok, robó la identidad de Karol Sevilla, actriz de Soy Luna, popular serie de Disney Channel, para engañar a niños y pedirle fotos íntimas a través de mensajes privados.

Perú no es ajeno a esta red de pedófilos. A finales del año pasado, una joven fan de la banda coreana BTS fue presuntamente drogada, violada, golpeada y luego abandonada semidesnuda en un centro comercial.

La víctima formaba parte de un grupo de fans de la banda en Facebook y fue contactada por otra supuesta seguidora, que la citó a una cafetería para luego perpetuar el crimen.

Concientizar a los jóvenes

Se debe concientizar a la familia y a la comunidad que la internet, en especial el uso indiscriminado de las redes sociales, es la puerta a un mundo hostil y oscuro.

Katherine Soto recomendó a los padres estar involucrados en el desarrollo de los menores para poder brindarles un espacio idóneo dentro del hogar en donde socializar, a fin de que la familia se convierta en un símbolo de confianza. 

“El espacio de la casa debe ser amigable y más aún en este contexto bastante complejo, donde hay un estrés en niños, niñas y jóvenes por no poder salir a espacios públicos. Es entonces donde las redes sociales se convierten en un lugar donde encuentran conversación con personas ajenas, pero con gustos iguales para compartir”, explicó. 

La activista considera de suma importancia prevenir a los menores de todos los peligros que abundan en las redes sociales, ya sea a través de juegos o dinámicas para que los niños capten y retengan la idea, o hablarles directamente sobre el acoso cibernético, abuso por internet u otros temas de esta índole si de adolescentes se trata.

En ese sentir, la psicoterapeuta Liliana Tuñoque exhortó a los padres a intervenir en las cuentas de sus pequeños hijos, pero sin crear la sensación que invaden su espacio.

“Los niños no miden la magnitud de lo que puedan compartir, postear o publicar. No se dan cuenta de la información que pueden trasmitir. Los padres deben de tener control de esta situación. Asegurarse de formar parte de sus contactos y asegurarse de que puedan ver su perfil. Porque suelen bloquear a la familia”, señaló la doctora Tuñoque. 

“También les recomiendo tener acceso a sus mensajes internos, no por el hecho de controlar, sino de supervisar con quien se está contactando. Porque hay muchas personas que usan perfiles falsos o suplantan identidad”, continuó. 

La doctora hizo énfasis en que los niños, e incluso adolescentes, no tienen noción del riesgo que existe a su alrededor, a diferencia de usuarios inescrupulosos que son expertos manipuladores.

Plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, entre otras, no son seguras ni para jóvenes ni adultos. Nadie asegura o prevé que el usuario con quien entablamos amistad es quien dice ser.

Pasos a seguir para denunciar una desaparición

Si desconoce el paradero de su menor, lo primero que debe hacer es registrar la denuncia en la comisaría. De ser posible, presentar todos los indicios que tenga sobre la posible ubicación de su hijo o hija.

“En la comisaría no solamente te van a dar una Nota de Alerta por haber denunciado la desaparición. Sino que esta, al registrar la desaparición de una menor de edad, procederá a convertirse en una Alerta de Emergencia. Ahí es donde inicia una investigación mucho más amplia y la denuncia figurará en todas las comisarías, en todas las fronteras”, explicó Soto. 

Según el protocolo, la Alerta de Emergencia dura un marco de 72 horas. Por eso es de vital importancia registrar la denuncia ni bien se ha identificado la desaparición.

“Toda la información que se reúnen en las 72 horas son claves. Como los vídeos de las cámaras de vigilancia de la zona para saber por dónde se desplazaron. Así como intervenir sus teléfonos móviles”, manifestó la activista. 

Katherine Solo, por último, resaltó que también es de gran apoyo el trabajo de entes privados, como las compañías telefónicas. Pues con ellas se puede llegar a saber si el chip del celular del menor fue puesto en otro dispositivo, además de conocer el registro de llamadas o desde donde se conectó a internet por última vez.

Perfil de un pedófilo en internet

En internet, los pedófilos están escondidos en las redes sociales. El anonimato que te brindan los perfiles falsos hacen que sea el espacio perfecto para captar a inocentes.

Los padres deben estar alertas ante el acercamiento de cuentas extrañas al usuario de su menor hijo.

La aproximación del pedófilo al niño se hace bajo un proceso de seducción que se conoce con el nombre de grooming (acicalamiento en inglés), el cual implica una comunicación seductora, o muy amigable, que busca conocer a la víctima y trabajar sobre sus inseguridades.

Una vez consumado el engaño y establecido el vínculo emocional, el abusador suele pedir fotos y videos de índole erótico y sexual, que terminarán en redes de pornografía infantil. Incluso llegan a citar a su víctima a un encuentro personal.

Te puede interesar

SÍGUENOS