Cómo hablar con tu hijo para prevenir el abuso sexual infantil

Hablar con tus hijos sobre el abuso sexual es importante para reducir las probabilidades de que sean víctimas de esta experiencia traumática.

Lamentablemente el abuso sexual infantil es una de las formas de violencia sexual más comunes y, al mismo tiempo, es un asunto del que muy pocos padres y madres conversan con sus hijos e hijas. El silencio y la falta de información convierten al abuso sexual en un tema tabú.

Por otro lado, dado que en su gran mayoría este tipo de abusos son llevados a cabo por familiares y personas cercanas a la víctima, ésta no suele contar lo que ha ocurrido o si lo hace muchas veces se le obliga a callar de tal manera que el abuso sexual permanece oculto y pasa a convertirse en un secreto familiar.

Es fundamental hablar con tus hijos sobre el abuso sexual para reducir las probabilidades de que sean víctimas de esta experiencia traumática que tiene graves efectos a corto y a largo plazo.

¿Cómo saber si tu hijo es víctima de abuso sexual infantil?

El abuso sexual infantil consiste en la utilización de un niño o una niña como objeto sexual por parte de una persona —en la mayoría de casos se trata de un hombre— con la que tiene una relación desigual en lo que respecta a edad, madurez, autoridad o poder.

Independientemente de si el menor participó voluntariamente en cualquier interacción de carácter sexual, se debe considerar que esto es lo que se llama consentimiento viciado, es decir, que no es libre y por tanto no es legítimo ya que el niño abusado es engañado por su victimario para acceder al contacto sexual.

Si bien no existe un método para identificar a los abusadores porque puede ser cualquier miembro o conocido de la familia, sí existen algunos indicios en la conducta del menor que podrían sugerir la existencia de abusos sexuales: los ataques de ira, las autolesiones, problemas para dormir, negativa a tener contacto físico (besos o abrazos, por ejemplo) con personas adultas y desinterés en sus estudios, entre otros.

Algunos indicios más notorios pueden ser el uso de lenguaje sexual inapropiado, quejas de dolor en el área genital, retomar conductas propias de niños menores como orinar en la cama o chuparse el dedo y signos de infección en el área urinaria o lesiones en el área genital.

Consejos para hablar con tu hijo sobre abuso sexual infantil

Lo primero que debemos tomar en cuenta es que no existe una manera de evitar que nuestros hijos sean víctimas de abuso sexual infantil, pero sí podemos reducir las probabilidades de que esta experiencia traumática se repita.

Lo más usual es que las mamás o papás que sí deciden hablar con sus hijos e hijas opten por decirles lo siguiente: que no se dejen tocar sus genitales por nadie, que si alguna vez ocurre se lo cuenten inmediatamente y que van lastimar o a matar a quien los toque.

Según el psicólogo argentino Gabriel Cartaña, decirle esto a tus hijos los pone en riesgo porque si ocurre que alguien toca a tu hijo, éste sentirá que te ha desobedecido porque se sentirá culpable de haber sido tocado. Además, si el menor no puede contarlo de inmediato porque se siente confundido o temeroso, a medida que pase el tiempo se sentirá culpable por no contarlo de inmediato y entonces el miedo le hará mantener oculto el abuso. Por último, debido a que el abusador suele ser un miembro o conocido de la familia, el niño teme las represalias que se vaya a tomar contra esta persona porque no quiere que lo lastimen, entonces no cuenta lo que ha ocurrido.

Lo más adecuado según Cartaña es explicarle a tu hijo con mucha calma que nadie debe tocarlo, pero no como una orden sino con tranquilidad y decirle además que puede ocurrir que alguien lo toque en algún momento. Además hay que asegurarle al niño que si es tocado no debe sentirse culpable nunca porque él no sabía que eso iba a ocurrirle.

También hay que decirle al menor que puede contar lo sucedido apenas haya ocurrido o puede contarlo cuando él lo crea conveniente, está bien que elija el momento para contarlo. Finalmente, dile a tu hijo que puede quedarse tranquilo porque no le pasará nada malo a la persona que lo ha tocado: no lo vas a lastimar ni lo vas a matar, lo único que vas a hacer es evitar que esa persona lo siga tocando. Si aplicas estos consejos contribuirás a que tu hijo o hija te cuente lo sucedido porque alejarás el miedo o la culpa de ellos y así podrás evitar que el abuso siga ocurriendo.

Otro consejo a tomar en cuenta es estar atento a tu hijo o hija porque los abusadores suelen poner los ojos en menores que, de alguna u otra manera, son desatendidos por sus padres. Una mamá y un papá que siempre están atentos y pendientes de sus hijos e hijas representan una amenaza para el abusador de menores.

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