Desmentimos mitos sobre tener sexo durante el embarazo

Un orgasmo no provocará que inicie el parto. Este y otros mitos sobre el sexo durante el embarazo son desmentidos aquí. 

Cómo el proceso de gestación es visto como algo divino en algunas religiones, se ha creado un sinfín de mitos alrededor del sexo y el embarazo. Sin embargo, mantener relaciones sexuales cuando estás en cinta es normal, sin riesgos y muy placentero.

Mitos del sexo durante el embarazo

Entre los mitos más comunes y grandes de tener sexo durante el embarazo, destacan que “las mujeres no tienen ganas de tener relaciones sexuales en la etapa de gestación”. Eso es rotundamente falso. Aunque en un principio los mareos y la incomodidad pueden reducir un poco su libido, luego de pasar el primer trimestre, los niveles de energía y sus ganas de tener intimidad suben hasta las nubes.

Lo que sí es cierto es que algunas mujeres pueden sentirse poco atractivas y deseadas por los cambios físicos. Ante ello, tu pareja debe ser atento y hábil. Para él eres lo más hermoso del mundo y solo deben sentar a conversar para superar esa incomodidad.

Otro de los mitos que punzan con fuerzas es que “el sexo puede lastimar al bebé”. Esto no puede suceder a menos que exista una advertencia médica. Son pocas las condiciones en las que el sexo puede provocar daños en el embarazo, pero solo sucede en rarísimas ocasiones.

Por ejemplo, un caso de ese estilo es si sufres de Placenta Previa, una condición en la que la placenta puede bajar demasiado a la parte baja del útero, es posible que sí exista un riesgo. No obstante, si tu ginecólogo dice que no existe una condición de este tipo, no hay porque preocuparse.

Las verdades del sexo durante el embarazo

En relación a los postulados por el Departamento de Salud del Reino Unido, es perfectamente seguro tener sexo durante el embarazo. El miembro viril masculino no puede penetrar más allá de la vagina, por lo que el bebé no será perturbado.

Sin embargo, no todas las parejas sienten los mismos deseos por el sexo. Hay quienes optan por otras actividades sexuales que sustituyen a la penetración.

Los expertos recomiendan usar poses sexuales en la que te sientas cómoda. Una postura que puedes probar es estar sentada, tipo “la vaquera invertida”. No solo te sentirás a gusta, sino que provocarás más presión para sentir mucho placer al estimular el clítoris.

Sin embargo, esta postura no es recomendable practicarlo en las últimas semanas de embarazo, ya que podría resultar muy incómodo para ti.

Una vez finalizado el embarazo, es muy probable que no tengas ganas de tener relaciones sexuales, eso es muy común en la etapa post parto. Procura recuperarte y enfocarte en tu retoño. Luego podrás volver a gozar de una vida sexual plena.

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