El comediante peruano habla sobre su participación en la obra dirigida por Rómulo Assereto, los desafíos de la actuación y su visión del humor como herramienta de reflexión.
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El comediante y actor peruano Job Mansilla continúa explorando nuevas facetas de su carrera artística con su participación en 'El Método Grönholm', obra que se presenta en Lima bajo la dirección de Rómulo Assereto. La puesta en escena aborda, desde el humor, la competencia laboral y las contradicciones de las relaciones humanas. En esta ocasión, interpreta a Enrique Fernández, un personaje que debe enfrentarse a una serie de pruebas de selección en las que conseguir un puesto de trabajo puede significar dejar de lado la empatía.
En entrevista, el artista compartió detalles de su experiencia sobre las tablas, recordó una situación similar que vivió durante su juventud y reflexionó sobre la importancia de profesionalizar la comedia en el Perú.
Antes de dedicarse al mundo del espectáculo, Mansilla estudió Ingeniería Civil y participó en un proceso de selección para hacer prácticas profesionales en una empresa transnacional. Según contó, aproximadamente 200 postulantes compitieron por las vacantes disponibles y solo 10 consiguieron ingresar.
Lo que más recuerda de aquella experiencia fue encontrarse compitiendo con sus propios compañeros de universidad, una situación que le generó sentimientos encontrados.
“Yo conocía a las personas con las que estaba compitiendo, entre comillas, por el puesto y eso me era un poco raro, te soy sincero”, recordó.
A diferencia de lo que ocurre en'El Método Grönholm', el comediante explicó que durante aquella evaluación procuró respetar los espacios de participación de sus compañeros, incluso cuando todos buscaban destacar frente a los reclutadores.
“En la obra, si puedes eliminar a uno, eliminas”, señaló al comparar ambas experiencias.
En la puesta en escena dirigida por Rómulo Assereto, Mansilla interpreta a Enrique Fernández, un postulante que enfrenta las exigentes pruebas laborales con una actitud optimista, pese a las situaciones incómodas que atraviesa junto a los demás aspirantes.
El actor destacó que una de las características que más disfruta de su personaje es su entusiasmo, incluso cuando las circunstancias lo ponen a prueba emocional y psicológicamente.
“Creería que su curiosidad, su positivismo, su entusiasmo, diría yo. Eso es lo que más me gusta de Enrique Fernández”, comentó.
Para Mansilla, la historia también permite observar cómo las personas modifican su comportamiento dependiendo de quién tienen enfrente y qué beneficios esperan obtener de una relación.
“Las relaciones humanas son bastante utilitarias en estos tiempos, ¿no? Qué tanto me sirve la persona y cuánto valor le tengo”, reflexionó.
Aunque 'El Método Grönholm' se desarrolla principalmente desde la comedia, el artista considera que el montaje permite al público experimentar otras emociones y cuestionarse sobre situaciones que podrían resultar familiares.
Con una trayectoria vinculada principalmente al stand-up, Mansilla reconoce que el teatro representa una experiencia diferente, especialmente por la posibilidad de construir una historia junto a otros intérpretes.
El comediante destacó el trabajo colectivo y la importancia de compartir ideas con sus compañeros y con Rómulo Assereto, director de 'El Método Grönholm', quien tuvo una visión clara de la propuesta desde el inicio de los ensayos.
“Trabajar con un elenco, con un director que tiene una mirada sobre la obra, que no solamente prima mis ideas, sino la de los demás. Eso hace que mis ideas también crezcan”, expresó.
Asimismo, explicó que uno de sus principales retos durante los ensayos fue encontrar el ritmo adecuado para mantener la tensión de una historia en la que los personajes desconocen quién será finalmente seleccionado.
Respecto al mensaje de la obra, Mansilla considera que el teatro no necesariamente debe ofrecer respuestas ni imponer conclusiones al espectador.
“Creo que el artista no tiene la obligación de señalar un mensaje”, sostuvo, al defender la posibilidad de que cada persona interprete la historia desde sus propias experiencias.
Además de su participación en 'El Método Grönholm', el humorista se prepara para cerrar el año con nuevos compromisos profesionales. Entre ellos figura una función especial de su espectáculo de stand-up Asishiq, con el que celebrará sus 15 años de trayectoria en este formato.
También anunció que viajará a Ecuador para participar en un festival de teatro con Haz reír, unipersonal dirigido por Ben Centeno en el que interpreta a un cómico ambulante. Según explicó, la producción recibió una invitación para representar al Perú en el encuentro internacional, con respaldo del Ministerio de Cultura.
Sobre el panorama de la comedia nacional, Mansilla considera que todavía existen desafíos para consolidarla como una actividad profesional reconocida.
“Yo le tengo mucho respeto a lo que hago. Es un oficio para mí, hacer reír”, afirmó.
De esta manera, el artista continúa alternando el stand-up con el teatro, dos disciplinas que, desde su perspectiva, ofrecen distintas posibilidades para conectar con el público y abordar situaciones de la vida cotidiana a través del humor.