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17 Feb 2020 | 10:53 h

¿Cómo afecta el machismo a las parejas heterosexuales en temas de sexo y dinero?

Según especialista, las relaciones entre hombres y mujeres están construidas en un plano desigual

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    Los consejos de amor son uno de los temas más buscados en la red. Y si bien cada persona o pareja es distinta a otra, hay un común denominador en las dificultades y problemas que las aquejan: el machismo.

    Esta ideología y práctica social que se sintetiza en una serie de conductas y actitudes que promueven la violencia hacia las mujeres y crea mandatos a los hombres, conocidos como 'masculinidad hegemónica’, afecta directamente en el sano funcionamiento de las parejas heterosexuales. La pregunta es, ¿qué tanto?

    ''Cuando hay un verdadero sentimiento de integración, las posibilidades de encontrar soluciones son mayores'' y “Si las parejas alimentan una buena relación, se respetan, la intimidad será saludable'', reza el consejo de un especialista en técnicas de aprendizaje en una página web.

    La nota en donde aparecen estas declaraciones afirma que el sexo y el dinero son las principales razones de conflicto en una pareja y ofrecen una serie de recomendaciones para encontrar la armonía. Pero estos dos temas no son conflictivos de por sí. Existe un problema aun más grande que los atraviesa: el machismo.

    ''No se está dimensionando la situación de la violencia en las medidas que merece ser vista; entendiendo que esta parte de una desigualdad estructural y que se está particularizando en frases como ‘hay que entendernos’ o ‘hay que vivir con la diferencia'. Yo creo que eso sí es importante para poder cuestionar ciertas cosas [...] pero no son el punto de conflicto ni de solución'', señala Omayra Chauca, psicóloga feminista y especialista en acompañamiento en mujeres y diversidades.

    ''Las relaciones de parejas heterosexuales, de por sí, ya están construidas en un plano muy desigual. Algunos expertos dicen ‘cuando hay autonomía o los gastos se comparten se reduce la violencia y hay evidencia de que, por el contrario, cuando las mujeres asumen su autonomía, es donde la masculinidad tóxica violenta aparece [...] y esta discusión también pasa al plano sexual'', agrega.

    En base a lo señalado por Omayra, el sexo y el dinero no son en sí campos problemáticos sino más bien los mandatos masculinos y femeninos que pesan sobre ellos. El machismo, como ideología y práctica social, ha normalizado e interiorizado en los integrantes de la pareja heterosexual, roles y funciones, que al ser cuestionados e incumplidos generan el verdadero conflicto y hasta puede desencandenar en violencia.

    Jessica Huertas, psicóloga especializada en género, indica que ''el machismo pre-establece las esferas de placer; lo cual no permite a la pareja descubrirse, cambiar de roles, ni jugar con su sexualidad más allá de lo establecido''. Sucede así también con el afecto en las relaciones íntimas. En una sociedad machista y patriarcal, las mujeres están domesticadas para entender el sexo como una demostración de amor, mientras que para los hombres se trata de una transacción.

    ''Esto mandatos tensan a las parejas heterosexuales, pues se ven obligadas por toda la sociedad a cumplirlos. Esta tensión no les permite construir su relación sólo desde sus afectos y expectativas, sino que le aporta roles'', agrega Jessica. Estos papeles impuestos también se presentan en temas de dinero que, aunque menos tabú que el sexo, también es atravesado por el machismo y los estereotipos de género.

    'El dinero es la base del sistema capitalista, en dónde se otorga más poder a la persona que tiene más dinero'', señala Jessica. En la sociedad actual donde se gestan y desarrollan estas parejas, la distribución de quién gana más (siendo los hombres los que mayoritariamente calzan en esta categoría) crea una ''relación de dominación dependiendo de quien aporta más'' a la vez que ''invisibiliza el aporte del trabajo doméstico'' que es atribuido a las mujeres.

    Para Omayra Chauca, lejos de solo hallar un punto medio o ''aceptar'' estas realidades impuestas, la solución para un buen funcionamiento en las relaciones de parejas heterosexuales radica en que ''los hombres empiecen a replantear su masculinidad y entienden que eso lleva a actitudes de violencia psicológica y física, así como las mujeres también deberíamos cuestionar las condiciones impuestas que a veces sin querer demandamos en nuestras parejas''.

    (Con información de: La República)