Tocarte mucho la cara y otros errores que están dañando tu piel en la desescalada

Se recomienda limitar el contacto con el rostro a momentos específicos, como al realizar la limpieza, la hidratación o maquillaje.


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    Tocarte mucho la cara y otros errores que están dañando tu piel en la desescalada
    Tocarte mucho la cara y otros errores que están dañando tu piel en la desescalada | Composición Wapa | Freepik

    Incorporar el hábito de tocarse constantemente el rostro en la rutina diaria puede comprometer seriamente el cuidado de la piel, desencadenando daños cutáneos como irritaciones, infecciones y cicatrices. Esta práctica, que en algunos casos se convierte en un trastorno conocido como dermatilomanía, afecta la salud de la piel al fomentar la manipulación compulsiva de zonas como la cara, los labios y las manos. Adoptar una rutina de belleza adecuada y ser consciente de estos hábitos negativos es clave para mantener una piel saludable y libre de imperfecciones.

    Los efectos que causa en tu piel tocarte constantemente el rostro

    Cuando llevamos las manos al rostro sin darnos cuenta, estamos transfiriendo una gran cantidad de bacterias, suciedad y grasa acumuladas a lo largo del día. Esto no solo puede obstruir los poros y agravar problemas como el acné, sino que también favorece la aparición de puntos negros y erupciones cutáneas. Además, al manipular granos o imperfecciones, corremos el riesgo de inflamar aún más la piel, causando cicatrices permanentes y dejando la dermis vulnerable a infecciones que pueden requerir tratamiento dermatológico especializado.

    Más allá de las afecciones cutáneas, tocarse la cara constantemente también aumenta la exposición a virus y bacterias que pueden afectar nuestra salud en general. Los microorganismos presentes en las manos pueden ingresar al organismo a través de los ojos, la nariz o la boca, elevando el riesgo de infecciones como el resfriado o la gripe. Por esta razón, la Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda evitar este hábito y limitar el contacto con el rostro solo a momentos necesarios, como la limpieza, hidratación o aplicación de productos de cuidado facial, siempre asegurándose de que las manos estén limpias.

    ¿Por qué nos tocamos la cara?

    Este comportamiento tiene raíces profundas en nuestra psicología. Desde el útero, los humanos utilizan el autotacto como mecanismo de pacificación. Tocarse la cara activa terminaciones nerviosas que liberan oxitocina, una hormona que ayuda a regular el estrés y proporciona una sensación de calma. Por ello, en situaciones de ansiedad o aburrimiento, llevamos inconscientemente las manos al rostro para auto tranquilizarnos.

    Además, ciertos gestos, como acariciarse la barbilla o frotarse la frente, pueden indicar reflexión o concentración. Sin embargo, es importante ser conscientes de este hábito y sus posibles consecuencias para la salud de nuestra piel.

    Para mantener una piel saludable, es esencial ser consciente de este hábito y tratar de reducirlo. Mantener las manos limpias, utilizar productos adecuados para el cuidado facial y buscar alternativas para manejar el estrés pueden ayudar a minimizar los efectos negativos de tocarse constantemente el rostro.

    SOBRE EL AUTOR:
    Tocarte mucho la cara y otros errores que están dañando tu piel en la desescalada

    Redactora web para la sección Moda y Belleza de la Revista Wapa. Bachiller en Comunicación y Periodismo por la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), periodista, conductora y locutora. Interesada en temas relacionados al ámbito social, cultural y moda.

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