Siete cosas que solo entenderán las chicas que estudiaron en colegios de mujeres

Luego de leer esta nota recordarás aquellas anécdotas que viviste con tus amigas de colegio y querrás volver a vivirlas, ya que son inolvidables. 

Seguro ves a un montón de niños yendo al colegio y felizmente nosotras ya no. ¿Felizmente? Aún recuerdas cómo fue tu vida durante esos once años… ¡ONCE! Pues pasaron muchas cosas cuando estudiabas en un colegio de mujeres y tu revista Wapa te lo recordará.

NO DEJES DE LEER: Un hombre puede ser amigo de una mujer ¿Verdad o mito?

1. ¡Uy qué malota!

Ponías cara de Linda Blair en El Exorcista cada vez que te pedían que te quitaras el maquillaje, los aretes largos y que te amarraras el cabello. Lo mejor de todo es que cuando te pedían que te bajes la falda, no podías porque le habías cortado la basta en lugar de subirla. Tú sí, ah. Era una lucha que debías ganar, por el bien de tu dignidad social, tenías que vestir lo menos monótona que fuera posible.

2. Las tendencias

Criticaban a la desatinada que llegaba con algo nuevo: corte de cabello, forma de malograr el uniforme o maquillaje. Obviamente te morías de la envidia y ya estabas pensando en qué cosa nueva imponer el día de mañana para estar en la boca de todas.

3. El point

La enfermería. ¡Por supuesto! Aunque los pretextos eran los mismos, ninguna enfermería de un colegio mixto tendría a tantas mujeres agonizando felizmente en las camillas. Así como las chicas desaparecían de las clases de educación física, las toallas higiénicas y pastillas para los cólicos desaparecían como humo.

4. Talent show

Tú y tus amigas eran las Mean Girls, tratando de mover sin éxito sus pubertos cuerpos. No solo tu grupo, ¡todos los grupos! Hasta tus enemigas. Vivían una versión independiente de Triunfos Robados. ¡Uh!

5. Dime más

La que tuvo enamoradito primero, la que se dio su primer beso, etc. Todas hacían interrogatorio. ¿Qué raro? Solo recuerdas a tus mejores amigas, pero no, sus amigas interrogaban a tus amigas y así sucesivamente. Eso de guardar un secreto es una vil mentira.

6. Psicóloga en potencia

Siempre había alguien llorando y por ello te habías convertido en una experta escuchando y dando consejos. Quizás esa fue una de tus primeras opciones vocacionales.

TE PUEDE PASAR: ¿Sí o no? 16 cosas que solo las mejores amigas entienden

7. ¡Qué me pongo!

Obviamente para alguien que siempre va en uniforme, ir en ropa de calle era el acontecimiento. Si no lo habías planeado con anticipación, el día ‘D’ era el apocalipsis.

Te puede interesar