Esto es lo que ocurre en tu cerebro cuando tienes orgasmos

El orgasmo es la sensación corporal más placentera que existe y el cerebro tiene mucho que ver en ello.

El orgasmo es el punto más alto de satisfacción sexual de todo ser humano y aunque al pensar en él nos remitimos a las sensaciones corporales que experimentamos durante el clímax, el cerebro tiene mucho que ver con el placer que sentimos al orgasmear.

Durante cada una de las fases del orgasmo —excitación, meseta, orgasmo o clímax y resolución— varias áreas y estructuras cerebrales se activan debido al bombardeo de estímulos nerviosos que se originan en la zona genital. Al estimular estas regiones de nuestro cerebro comienzan a producirse en nuestro cuerpo la tan ansiada dopamina, hormona responsable del placer.

Sí, aunque no lo creas, el orgasmo está ligado íntimamente al cerebro por eso es importante saber cómo funciona este órgano cuando alcanzas el clímax sexual.

El circuito cerebral del placer

El circuito cerebral del placer, también llamado circuito mesocórticolímbico, está compuesto por un grupo de regiones cerebrales encargadas de producir altos niveles de dopamina, un neurotransmisor responsable del placer.

El sexo tanto a solas (masturbación) como en compañía (relaciones sexuales) activa este circuito cerebral del placer de tal manera que el cerebro responde asociando los estímulos que despiertan nuestro deseo sexual con las sensaciones placenteras que experimentamos cuando esto ocurre.

Esto da como resultado que si en algún momento nos encontramos en una situación similar y frente a estímulos sensoriales externos —como una imagen, un olor o un sonido— o internos —como un pensamiento o una sensación—semejantes a los de una experiencia sexual anterior, el circuito cerebral del placer se active nuevamente.

El cerebro y el orgasmo

Ahora que ya sabes que el cerebro es la parte central del sistema nervioso, el cual a su vez tiene un papel fundamental en el sexo, ha llegado el momento de explicarte qué terminaciones nerviosas están relacionadas con el orgasmo.

En el caso específico de las mujeres, que es el que me interesa detallar, todo se inicia cuando los estímulos nerviosos de los genitales femeninos comienzan a ser activados. Teniendo en cuenta que el clítoris —órgano hecho exclusivamente para darnos placer— tiene una parte externa (el glande) con 8 mil terminaciones nerviosas y una parte interna (los cuerpos cavernosos y los bulbos vestibulares) con 15 mil más, no es de extrañar que las sensaciones placenteras y orgásmicas en las mujeres puedan alcanzar una gran intensidad.

Una vez que algunas o muchas de las 23 mil terminaciones nerviosas del clítoris comienzan a activarse, se envía esta información a la espina dorsal —huesos, músculos y otros tejidos que van desde la base del cráneo hasta el coxis— y luego a la médula espinal —columna de tejido nervioso que va desde la base del cráneo hasta el centro de la espalda— hasta llegar al cerebro.

Para que esto ocurra es necesario que tres nervios realicen su respectiva labor: el hipogástrico se encarga de enviar señales nerviosas desde el útero; el pudendo genera señales nerviosas que se originan en el clítoris; y por último, el vago transmite señales nerviosas desde el cuello del útero (cérvix), el útero y la vagina.

Por otro lado, las estructuras cerebrales del cerebro que también se activan son las siguientes: la amígdala (regula las emociones), el núcleo accumbens (libera la dopamina), el cerebelo (controla las funciones musculares) y la glándula pituitaria (libera endorfinas y oxitocina).

 

Sandra Campó es escritora y educadora sexual.  Autora del libro HOY TENGO GANAS DE MÍ: 7 historias de masturbación femenina y creadora del blog SASÁ. Desde 2015 realiza talleres de educación sexual para mujeres en diversos espacios de Lima. Síguela en FACEBOOK e INSTAGRAM: @elblogdesasa

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