Mabel Katz en Lima: “Debemos despertarnos y nos demos dar cuenta quienes somos porque todos somos muy importantes”

Mabel Katz es una mujer argentina, contadora de profesión que hace 16 años cruzo caminos con la práctica hawaiana llamada Ho’oponopono. Hoy es la oradora hispanohablante más importante de dicha filosofía de vida y ha viajado por todo el mundo para compartir un mensaje que busca acercar a las personas a la felicidad y la paz. Sus libros se han publicado en diversos idiomas y han vendido cerca de 500 mil copias. En esta ocasión, su visita se debe a la presentación de su último libro Mis Reflexiones sobre Ho’oponopono” y las dos conferencias en Lima. En esta su cuarta visita al Perú, Wapa se sentó a conversar con Mabel Katz para conocer sobre su propuesta.

¿En qué consiste el Ho’oponopono como filosofía de vida?

Ho’oponopono es un arte ancestral hawaiano de resolución de problemas. Lo que nos dice es que no hay nadie afuera haciéndonos nada, sino que son los programitas que hemos ido formando —muchas veces inclusive vienen de nuestros ancestros— y que se repiten a veces en desafíos, en circunstancias que nosotros llamamos problemas o gente difícil en nuestra vida pero que se pueden borrar. La palabra Ho’oponopono significa “cómo corregir un error”. Entonces, es la manera en cómo podemos borrar o corregir errores. Somos similares a una computadora y el Ho’oponopono es como la tecla de suprimir.

¿Cómo es que se inició en esta práctica?

Un poco por mi propia búsqueda de felicidad y de la paz. Me di cuenta que estaba buscando la paz y la felicidad en el lugar equivocado. Y me di cuenta que había mucho drama, la gente se seguía enganchando, sobre todo culpando, más que nada. Culpaban a alguien por sus cosas. Entonces yo decía: “tiene que haber un camino más fácil y más corto”. Y bueno, lo encontré. Me llegó.

¿En qué consisten los seminarios que realiza? ¿Cuál es la dinámica?

Yo doy diferentes tipos de seminarios. Uno es el Ho’oponopono como yo lo aprendí de un maestro que tuve de más de diez años. Trabajamos con el niño interior durante el seminario, lo que es nuestro subconsciente, justo donde tenemos estos programitas que nos están controlando y que eligen muchas veces por nosotros. Por eso que decimos que la vida se sigue repitiendo. Aprendemos como hacer este ejercicio la 24 horas; por ejemplo, el niño interior —nuestro subconsciente—, hace la respiración en automático, ahí estamos en automático. Eso aprendemos durante el seminario y hay muchas formas de hacerlo. El Ho’oponopono se hizo famoso por la cuatro frases: lo siento, perdóname, gracias y te amo, pero en realidad se puede decir solamente gracias o te amo, se pueden combinar. En los seminarios, también le damos un poco de información al intelecto para convencerlo de que suelte. Asimismo, tengo otro seminario. Al Perú vengo a presentar “El camino más fácil a abundancia, la paz y la felicidad”, un seminario que yo creé, siempre basado en Ho’oponopono. Es mi camino, es lo que yo he vivenciado. Es mucho más práctico, es mucho más intelectual. Tiene que ver mucho con soltar, mucho con perdonar y poder estar un poquito más liviano para hacerle más lugar a nuevas oportunidades en nuestra vida.

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¿Cuál cree que es primera paso que una persona debe tomar para comenzarse en esta práctica?

El Ho’oponopono habla del cien por ciento de responsabilidad, lo primero sería darme cuenta que soy cien por ciento responsable. Si yo lo cree, yo lo puedo cambiar. Todo lo que experimento en realidad son mis pensamientos. No es tanto trabajar el problema sino mis pensamientos con respecto al problema. Entonces, lo primero es estar dispuesto a mirar adentro y no desde la culpa pero la responsabilidad. Tomar responsabilidad nos hace libres porque luego nosotros podemos cambiarlo.

Entre sus consejos hace referencia a volver a cero, ¿cómo hacer para dejar todo atrás?

Cada ‘gracias’ y cada ‘te amo’ me lleva a cero pero es por un segundo porque la memoria siguen tocando.  Entonces hay que mantenerse en el presente, soltar, confiar y dejarme guiar por una parte mía que sabe mejor lo que es correcto y perfecto para mí. Así me preocupo menos, me engancho un poco menos y reacciono un poco menos. Nuestro problema es nuestra reacción a los problemas. De alguna forma, el Ho’oponopono me ayuda a ser más proactivo. Incluso no espero a tener problemas para hacerlo, puedo estar trabajando en cosas que estaban por venir y por ahí puedo evitar cosas o hacer que las cosas vengan un poco más livianas.

Entonces, ¿es algo constante? ¿No basta en volver a cero una vez y comenzar a construir sino que continuamente volvemos?

Claro, yo me llevo a cero momento a momento, lo más que puedo.

Uno de los temas importante en su seminario es el perdón. Como usted comenta, la falta de perdón en nuestra vida puede cargarnos. ¿Cómo es que uno podría incluir el perdón en el día a día?

Cuando no perdonamos en realidad, nos llevamos a esa persona que no queremos perdonar con nosotros. Lo que justamente no queremos. Cuando no perdonamos, cerramos puerta y en realidad el daño nos lo hacemos a nosotros. Si estoy consciente y me dio cuenta de esto, posiblemente sí perdone. Por otro lado, cuando hablamos de perdonar en el Ho’oponopono, no es hablar con nadie afuera nuestro, ni llamar a nadie, ni escribir ninguna carta. El trabajo consiste soltar esos pensamientos que tengo, o dejar de ver esas películas malas y perdonar. Así puedo estar más en paz.

¿Hay que algunos pasos a seguir o se trata de switch interno?

Es como cambiar de estación y darme cuenta que hay una parte mía que siempre me está hablando y cree que sabe lo que está bien y está mal. Esta parte opina todo el tiempo y yo debo elegir no darle el control, no darle el poder a esa parte que no perdona. Un simple gracias o un simple te amo puede ser suficiente para conectar con otra parte mía que sabe y tiene todas las respuestas. Por eso te decía es demasiado sencillo y resulta sospechoso que algo tan sencillo pueda funcionar, pero si funciona.

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En sus seminarios usualmente hay una mayoría de mujeres, ¿a qué cree que se debe esto?

Estaban en Hungría el año pasado, en noviembre, y alguien también me preguntó, como reclamándome, por qué nosotras la mujeres somos la que tenemos que hacer esto. Le respondí que somos las que nunca estamos en balance, las que siempre estamos yendo al pasado, las que no olvidamos, las que no perdonamos, las que pasamos más tiempo con nuestra futura generación y las que le estamos dando el ejemplo. Somos las que tenemos que recobrar nuestro poder, las que tenemos que darnos cuenta que estamos aquí para hacer algo importante —no competir con el hombre porque cada uno tiene su función— pero de laguna manera nos creímos eso de que éramos el sexo débil, que no podíamos se independientes, que era nuestro destino quedarnos en una relación abusiva. Entonces, tenemos mucho para soltar, tenemos mucho para nosotras las mujeres. Y sí, es muy importante que despertemos.

¿Cómo se aplicaría está filosofía de vida a personas en formación como adolescentes y niños?

Ojalá que los padres me crean y que los dejen ser ellos mismo. Cuanto antes aprendan a utilizar sus talentos y crean en ellos mismos, mejor.  Es imperativo que no programemos a nuestros hijos con nuestros propias memorias toxicas. Tenemos que darnos cuenta que lo aprendido está mal aprendido y tenemos que desaprender para volver a aprender. No podemos seguir enseñando lo que ya sabemos que no funciona para crear una sociedad feliz. Todos aprendimos que con un título universitarios podríamos ser alguien y tener un buen futuro, pero funciona mejor ser feliz y después ir a la universidad por otras razones. Buscamos cosas como la felicidad en los lugares equivocados.

Ya para terminar, ¿cuál sería su mensaje principal?

Que crean en sí mismo y se animen a ser ellos o ellas mismas delante de todos, sin que importe lo que digan o piensen los demás. Lo importante es lo que pensamos nosotros y todos tenemos lo necesario para cambiar nuestras vidas sin depender de nada externo. Debemos despertarnos y nos demos cuenta quienes somos porque todos somos muy importantes, sino no estaríamos aquí en una era totalmente nueva de una evolución impresionante. Estamos mejorando, no empeorando como parece.

El día de mañana, domingo 3 de julio, Mabel dictará el seminario “El Camino más fácil a la Abundancia, la Paz y a la Felicidad”, de 11:00 a.m. a 7:00 p.m. en el Centro de Convenciones Daniel Alcides Carrión del Colegio Médico del Perú. Si deseas asistir, inscríbete a info@ambardelalma.net o llamando al 6984048 / 2412876 / 738 0682 / 987244021. 

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