Signos en la piel que pueden indicar que tienes la COVID-19

Mucho es lo que se ha aprendido sobre la COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, durante los meses de pandemia

El Dr. Elmer Huerta explica los diferentes tipos de lesiones en la piel causadas por el nuevo coronavirus.

El especialista en salud pública se refiere a una investigación difundida en British Journal of Dermatology por investigadores españoles, en el que describen las lesiones en la piel en 375 pacientes con COVID-19 estudiados en España durante el mes de abril, en pleno pico de la pandemia.

Mucho es lo que se ha aprendido sobre la COVID-19, la enfermedad causada por el nuevo coronavirus, durante los meses de pandemia. En un inicio era considerada como una forma de neumonía; sin embargo, los científicos han ido aprendiendo que la enfermedad multisistémica y que afecta a muchos órganos en el cuerpo.

Los síntomas de una enfermedad –los que por definición son subjetivos– pueden o no llamar la atención de la persona afectada.

Por ejemplo, grados leves de tos o falta de aire pueden ser síntomas de la COVID-19, pero al ser confundidos con alergias u otras enfermedades respiratorias, es posible que la persona afectada no las asocie como síntomas de la enfermedad.

Por el contrario, los signos o manifestaciones visibles de una enfermedad –como las que ocurren en la piel– por más leves que sean, es posible que causen mayor preocupación y desencadenen en una consulta inmediata.

En esa línea, pensamos que además de que los médicos aprendan a reconocer los diferentes tipos de lesiones causadas por la COVID-19, es importante que el público conozca que el nuevo coronavirus es capaz de provocar lesiones en la piel, de tal modo que pueda buscar una consulta más temprana, apunta Elmer Huerta.

Una investigación difundida el 29 de abril en British Journal of Dermatology por científicos españoles describe las lesiones en la piel en 375 pacientes con COVID-19 estudiados en España durante el mes de abril, en pleno pico de la pandemia. Esta es la primera descripción médica detallada de las lesiones de la piel asociadas a la enfermedad.

El primer tipo, que ocurrió en el 9% de los casos estudiados por los investigadores españoles y generalmente al comienzo de la enfermedad, se presenta como vesículas o ampollas llenas de líquido transparente y aisladas, sin otro tipo de lesión en la piel.

El segundo, que se presentó en 19% de los casos investigados, ocurre en las manos y pies y se presenta como manchas rojas, muy parecidas a los sabañones que ocurren cuando la persona se expone por mucho tiempo al frío y tienen pequeñas ampollas o vesículas llenas de líquido transparente, aunque algunas veces esas ampollas pueden tener líquido amarillento de pus.

Esta lesión ocurre generalmente al final de la enfermedad, cuando la persona se está recuperando, apunta el estudio.

El tercer, que ocurrió en el 19% de los casos de la serie, se presenta como una urticaria, es decir como esas elevaciones rojizas de la piel muy parecidas a las que se presentan cuando uno tiene una alergia por comer cerdo o mariscos.

El cuarto, que se presentó solo en el 6% de los casos estudiados, es una lesión cuya presencia indica una mayor gravedad del caso y se ven como manchas moradas y que puede producir úlceras o heridas en las extremidades. Estas se ven en pacientes hospitalizados y su presencia indica que un fenómeno de coagulación interna puede estar ocurriendo.

De otro lado, reportan los investigadores españoles que la lesión más frecuente en la serie estudiada, con el 47% de los casos, fue el de unas ronchas de forma y extensión muy variables, algunas parecidas a las que salen cuando nos pican los mosquitos o las pulgas, otras como múltiples manchitas rojas diseminadas.

A modo de recomendación, Elmer Huerta pidió que si tienen alguna de estas afecciones acudan de inmediato a un centro médico para que se realicen los exámenes pertinentes.

 

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