Coronavirus: ¿Cuáles son las diferencias entre autocuidado y automedicación?

Te explicamos por qué es tan importante el autocuidado en épocas de coronavirus para prevenir futuras complicaciones.

El bienestar físico y emocional se han vuelto pilares importantes en la vida de las personas, en especial en tiempos donde la mayoría de la población está más propensa a sentir ansiedad, angustia o estrés a causa del coronavirus.

En ese sentido, según la Organización Panamericana de la Salud, muchos de estos síntomas se relacionan con los temores de infección con COVID-19, frustración, aburrimiento, falta de suministros o de información. Por ello, se ha vuelto común escuchar sobre autocuidado y automedicación responsable, dos conceptos diferentes el uno del otro, que es importante conocer.

Autocuidado

El autocuidado consiste, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la capacidad de las personas, las familias y las comunidades para promover la salud, prevenir enfermedades, mantener la salud y hacer frente a las enfermedades y discapacidades con o sin el apoyo de un proveedor de atención médica. Es decir, el autocuidado comprende todo lo que hacemos por nosotros mismos para establecer y mantener la salud, prevenir y manejar la enfermedad.

Automedicación

La automedicación responsable, por su parte, se da cuando se consume un fármaco de venta libre para el tratamiento de enfermedades leves y que no sean recurrente o incremental. Lamentablemente, muchas veces, debido a la falta de información y control en los puntos de venta, la automedicación resulta perjudicial para la salud.

Diferencias entre autocuidado y automedicación

Cuando hablamos de autocuidado, es importante mencionar que existen algunos medicamentos de venta libre (OTC por su significado en inglés, “Over the Counter”) que son de gran ayuda para prevenir afecciones o tratar dolores simples y que no causan ningún daño a los usuarios, sino que, por el contrario, se utilizan para el mantenimiento de la salud.

Aunque pocos son los estudios que han evaluado el impacto económico directo que genera esta práctica, se puede observar que las consecuencias sobre el sistema de salud son positivas, representando ahorros en compra de medicamentos, consultas y servicios. Se trata de una opción a tener en cuenta, y más aún en esta crisis sanitaria, porque además de ahorrar, permite tratar ciertas dolencias sin exponerse a un riesgo de contagio innecesario.

Las personas que, hoy en día, buscan una vida sana debido a diversos factores relacionados por el contexto del COVID-19, deben desarrollar estas habilidades de autocuidado en las que puedan discernir los síntomas de un padecimiento temporal de acuerdo con las instrucciones y la información específica de cada medicamento.

Mantener el bienestar, en momentos de emergencia, es de vital importancia para vivir en un entorno saludable y prevenir futuras enfermedades. Un autocuidado con productos de calidad y seguro es posible en personas bien informadas y debidamente asesoradas, para que puedan asumir con garantías la responsabilidad sobre su propia salud.

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