Consejos de alimentación para un verano más saludable y equilibrado

La nutricionista Laura Gonzáles nos da los mejores consejos para tener una alimentación sana durante la próxima temporada. 

En verano aumentan los momentos de entretenimiento en los que son frecuentes las salidas con amigos y familiares. Laura González, responsable de Salud y Nutrición del portal El Bisturí, menciona algunas recomendaciones para una buena salud.

La experta en salud responde a las preguntas más frecuentes para que el próximo verano nuestras comidas y bebidas sean ocasiones en las que podamos disfrutar de manera saludable y equilibrada.

¿Se pueden beber más refrescos en verano?

“En nuestra alimentación habitual debemos evitar todas aquellas bebidas que tiendan a sustituir el agua como bebida habitual (bebidas azucaradas o edulcoradas, néctares, lácteos azucarados, aguas aromatizadas, bebidas energéticas, etc.)”, indica la experta.

Laura González menciona que la gente lo olvida en los momentos de recreo. Sin embargo, es importante recordar que la salud no se va de vacaciones, según el portal Efe.

“El aporte nutritivo de estas bebidas es muy limitado, y además tienen mucho azúcar”. Por ejemplo, una lata de refresco contiene entre 50 y 55 gramos de azúcar, y puede llegar a superar los 80 gramos en las bebidas de medio litro.

La nutrióloga explica cómo esta ingesta excesiva de azúcar eleva el riesgo de sobrepeso y obesidad ligado a enfermedades crónicas como la diabetes o los males cardiovasculares.

Además, el calor no sólo puede animar al consumo de refrescos, sino también al de otros alimentos ligados a estos momentos de ocio, tales como los helados, la bollería o la comida rápida.

“No es cuestión de rechazarlos sistemáticamente, pero no deben formar parte de nuestra alimentación diaria”, aclara la nutricionista.

¿Qué diferencia hay entre las gelatinas y las aguas gelificadas?

La correcta hidratación es importante en todas las edades, pero existen grupos de personas especialmente vulnerables.

“En el caso de los ancianos con disfagia, es decir, con dificultad para ingerir líquidos, tenemos que utilizar productos que sean más viscosos para garantizar la seguridad en su deglución”, agregó.

“Las gelatinas comerciales no son una buena opción, aunque la gente piense que sí”, afirma Laura González.

Según la especialista, para conservar su textura tipo gel deben conservarse en frío. Si se rompe la cadena de frío, la gelatina pierde la homogeneidad y presenta agua sobrenadante, lo que puede hacer que peligre la salud del paciente.

Si el paciente requiere de modificación de la textura de los líquidos, Laura González recomienda utilizar aguas gelificadas. “Las aguas gelificadas son bebidas elaboradas principalmente con gomas que en agua poseen la capacidad de aumentar la viscosidad y formar geles”.

De acuerdo con la especialista, estas aguas gelificadas, a diferencia de las gelatinas, sí garantizan una estabilidad en esta textura viscosa a altas temperaturas y en contacto con la boca, por lo que son opciones buenas y seguras para hidratar a pacientes que no pueden ingerir líquidos. 

¿Hay que comer más ensaladas en verano?

“Aunque las ensaladas no son exclusivas del verano, cuando el calor aprieta nos apetecen más, y es especialmente recomendable incluirlas en nuestra dieta habitual”.

En verano aumentan las necesidades de agua y necesitamos aportarla en muchos momentos del día, también en forma de alimentos frescos.

La ensalada ofrece una amplia variedad de combinaciones que hacen de ella la reina de la cocina en verano. También, sugiere elegir una base de hortalizas frescas, pasta, patata, arroz o legumbres, e ir añadiendo otros complementos (frutas variadas, huevo cocido, encurtidos, frutos secos y semillas, pescados y mariscos en conserva, queso, fiambres, pan, etc.).

“La mejor combinación final se alcanza cuando los vegetales frescos combinan su color, textura y sabores, y se riegan preferiblemente con un aceite de oliva virgen extra”, afirma.

En el verano, las ensaladas pueden ser un plato completo a la vez que ligero, saciante y sobre todo, apetecible. Sin embargo, debemos tener siempre cuidado con el aceite y las salsas.

“Si abusamos de estos ingredientes una ensalada puede pasar de ser un plato equilibrado y ligero a un plato con muchas calorías”, explica la nutrióloga.

Wapa, recuerda que la prevención de las enfermedades es vital para una vida sana y longeva.

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