La enorme brecha de género en el emprendimiento

Aún existe una profunda brecha entre las oportunidades brindadas para los hombres y mujeres.

La creación de nuevas empresas es el principal factor de generación de empleos y crecimiento económico. Según la OCDE, entre el 40 y 70% del crecimiento de los países es explicado por este factor.

Sin embargo, el emprendimiento no está exento de uno de los más importantes problemas que afrontamos como sociedad: aún existe una profunda brecha entre las oportunidades brindadas para los hombres y mujeres.

Según datos del Global Entrepreneurship Monitor, en todos los países del mundo la actividad emprendedora es más alta en hombres que en mujeres.

En Perú, por ejemplo, a pesar de presentar un número alto de mujeres emprendedoras respecto a la región, estas ocupan apenas el 40.2% de emprendimientos establecidos. ¿A qué se debe esto? ¿Son las mujeres menos capaces o existen sesgos de género que limitan las oportunidades?

Cristian Granados, profesor de EGADE Business School, detalla algunos factores que contribuyen a incrementar la brecha de género a la hora de emprender.

- Falta de “role models”. Las personas que admiramos tienen un efecto muy importante sobre nuestras decisiones, y en el rubro del emprendimiento hay una falta de modelos a seguir femeninos.

La imagen de una persona empresaria está grabada en el inconsciente colectivo como una persona del género masculino con ciertas características.

En una encuesta publicada por Euromonitor, las mujeres no concebían a una emprendedora dentro de sus primeros 13 personajes influyentes en su vida; mientras que celebridades de la moda o la música eran mencionadas constantemente.

- Inversionistas con preferencia masculina. Otro factor es la preferencia de los inversionistas de riesgo sobre los emprendedores masculinos y startups no lideradas por mujeres. A esto se suma que las inversiones, en su mayoría, se dirigen a sectores donde las mujeres tienen menor presencia, como aquellos vinculados al desarrollo de software.

Esto, lamentablemente, se ve ligado a que las mujeres son incentivadas a seguir proyectos de contribución social, mientras a los hombres los motivan a construir su propia riqueza.

- Sesgos de género. El sesgo se muestra como una predisposición a la hora de tomar decisiones sobre la persona o grupo en base a su género. Un estudio experimental desarrollado por investigadores del MIT analizó el efecto que tienen el género y el atractivo físico sobre la decisión de financiar un proyecto. Los investigadores identificaron que los inversores preferían ampliamente los pitches presentados por hombres; incluso cuando en el experimento las mujeres y los hombres presentaron el mismo pitch.

Según un estudio realizado por Standard & Poor’s, las empresas con mayor presencia de mujeres tienen mejores resultados financieros y son más innovadoras debido a que estas impulsan un ambiente de trabajo socialmente más diverso. A pesar de esto, el número de mujeres que lideran empresas personales o multinacionales es muy bajo.

El emprendimiento es un factor clave de la generación de riqueza y mejores soluciones para los retos a los cuales se enfrentan los países. En ese sentido, no solo es correcto brindar oportunidades igualitarias a mujeres y hombres, sino también es necesario para que existan más empresas capaces de crear más oportunidades.

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