¿La palabra “monstruo” asusta a tu hijo? Prueba con estos juegos contra el miedo

¿Tu hijo le teme a la oscuridad por culpa de los "fantasmas"? Tranquila, estas actividades podrían ayudarte a acabar con sus temores.

Cuando hablas de fantasmas, monstruos o brujas los niños suelen asustarse, pues han asociado estas palabras con el significado de personas malas que podrían causarle daños. Sin embargo, esto podría llegar a mayores provocando que sean personas tímidas o miedosas, incluso tener rechazo a la oscuridad.

Dado que son pequeños, los juegos representan la mejor salida que tenemos para ayudarlos a olvidar sus miedos y permitir que duerman mejor.

Juegos para combatir los miedos de los niños

Los niños aprenden mejor divirtiéndose que de otra manera. Cuando están pequeños necesitan de momentos felices y no de tristezas. El juego puede actuar como una gran terapia contra sus temores. 

1-. Una fiesta al estilo de los "monstruos": Haz una pequeña decoración que se asocie a halloween donde tú y tu hijo se disfracen. Procura que el niño tenga la opción de disfrazarce de un monstruo y consiga interpretarlo para que se de cuenta que no es tan malo como parece dado que es pura fantasía. Esto lo ayudará a explorar dentro de él mismo y superar su miedo.

2-. El juego de los sustos: Esto es muy común y podría ayudarte bastante. Solo tienes que esconderte y él tendrá que buscarte para asustarte y luego será al revés. 

3-. Dibujo de monstruos: Pregúntale cómo se imagina que es el monstruo físicamente y que lo dibuje. El arte lo ayudará a acabar con su miedo y a despertar su creatividad.

4-. Decoración en su cuarto: Puedes colocar juguetes o adornos al estilo de halloween, pero esta vez con sonidos tenebrosos que sean divertidos. En vez de asustarse se reirá cada vez que los escuche.

¿Por qué los niños le tienen miedo a la oscuridad?

Principalmente porque erróneamente los padres cometen el error de generarle un susto con la advertencia de que algún monstruo o bruja vendrá a llevárselo y le hará cosas malas si este no hace caso o no acaba su comida. 

Estas amenazas con el paso del tiempo se ve representado en sus miedos a estar solos al dormir o no poder ir al baño en la noche, entre otras cosas como rechazar a la oscuridad. 

A medida que va creciendo deberán ir eliminado ese chip de su cabeza para que sientan más seguridad de que nada malo pasará realmente.  

 

 

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