Sensibilidad y empatía, los valores que faltaron a Maki Miro Quesada en su columna

Marco Lovón Cueva, lingüista y analista de discursos, sostiene que la escritora solo comunica ideas negativas y racistas que dividen a la población justo en tiempos de crisis.

Sensibilidad y empatía le faltaron a Maki Miro Quesada al momento de escribir su tan comentada columna en un medio local. Y así lo deja saber Marco Lovón Cueva, lingüista y analista de discursos, quien hizo un riguroso estudio para descifrar que intención tuvo la escritora.

El experto, en una conversación con Wapa.pe, sostiene que la columnista solo comunica ideas negativas que dividen a la población justo en tiempos de crisis.

Expresiones de maltrato contra otros ciudadanos

“Lo que ella ha mostrado es una idea compartida con otros ciudadanos, los cuales piensan que hay ‘otros’ que están para que les trabajen las cosas, para que hagan los quehaceres, para que sean maltratados. Hay gente que piensa así. Ella ha aprendido este patrón y uno no se da cuenta porque lo ha naturalizado”, afirmó.

Sin embargo, la intención que tuvo Miro Quesada con su texto no queda claro, si trató de ser sarcástica, creativa, o simplemente dio un testimonio de hartazgo sobre como sobrelleva la cuarentena.

“En principio, ella dice todo eso en una columna. Y en una columna uno cuenta su propia experiencia o las cosas que piensa. Entonces lo que ha querido hacer la señora Miro Quesada, o cualquier otra persona que es columnista, es contar lo suyo. Pero lo suyo está dirigido para sus lectores, quienes siguen su trabajo”, sostuvo Lovón.

“El problema no es que esta columna haya sido publicada en un diario para el sector A, B, C o D, el problema es que esta forma de pensar segrega a la población. No importa en donde se lea, lo que importa es la creencia que tiene sobre otro peruano”, agregó.

Ante ello, gran parte de la población puso mucha atención en los insultos publicados en la columna. Aunque para Lovón Cueva en el texto se aprecian muchas otras formas de ofensas.

Trabajadora de la casa tratada como un "ser inferior"

“La forma de pensar va de la mano con el insulto. Hay una concepción ideológica del “otro”, de ese sector de la población, y la manifiestan a través de estrategias léxicos-verbales. Una de esas ha sido el insulto, que no es la única. Esto comunica ideas negativas, ya que en el texto se puede entender de que la empleada nunca era tratada como un ser humano, sino como un ser inferior”.

A su vez, el lingüista alabó el accionar de la empleada, que hizo lo más sensato ante el estado de emergencia que se avecinaba. “La empleada fue más sensata. Sabía que tenía que ir a su casa a cuidar a los suyos, antes de ir a cuidar a otros. Vemos ahí que decidió bien, supo hacer su vida, primero ella y primero su familia ante todo”.

En conclusión, el lingüista exhortó evitar que haya más discursos de jerarquías y segregación como el visto hace unos días en un medio local. 

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