Cinco demostraciones machistas en 'El Chavo del Ocho'

Estas son algunas manifestaciones de machismo dentro de El Chavo del 8 que podrían haber pasado desapercibidas.

Este 21 de febrero se cumplen 91 años del nacimiento de Roberto Gómez Bolaños, mejor conocido como Chespirito, el reconocido actor, comediante y escritor mexicano que hizo historia en la televisión de Latinoamérica con sus creaciones y que falleció el 28 de noviembre de 2014.

Sin duda, fue El Chavo del 8 el programa más popular de Gómez Bolaños y que desde los años 70 y hasta la actualidad se ha mantenido vigente para niños y adultos. Sin embargo, existen una serie de escenas, frases y prejuicios machistas presentes en la serie que, debido a la época en que fue grabada, podrían haberse pasado por alto. Aquí te presentamos algunas de ellas.

Si en la televisión latinoamericana actual, aunque con excepciones, todavía es un tabú hablar de aborto, violencia de género o matrimonio igualitario, durante los años 70 estos temas no existían debido al profundo desconocimiento que había a su alrededor.

Quizás por esto, algunas demostraciones de machismo en escenas del popular programa El Chavo del 8, creado por Chespirito, no fueron cuestionadas.

1. Violencia física normalizada

En las escenas de El Chavo del 8 es común ver la violencia física hacia personajes de niños como La Chilindrina, Quico o el mismo Chavo. Este accionar, totalmente normalizado en la época, demuestra una forma de crianza machista y patriarcal que utiliza la fuerza como método de adoctrinamiento.

Si bien cuando Doña Florinda da sus famosas ‘cachetadas’ a Don Ramón, este no responde; posteriormente no tiene inconveniente en reprender a su hija, La Chilindrina, con nalgadas que nunca se ven en escena pero que se evidencian cada vez que la niña llora y hace gestos de haber sido golpeada.

2. La madre soltera

En la línea de lo que fue el uso del machismo para representar a las mujeres de la vecindad, Doña Florinda es un personaje digno de analizar: madre soltera, madura y conservadora.

''La mujer hace todo lo posible para que Jirafales esté con ella, a pesar de que en ningún momento se habla sobre matrimonio. Ese no es el problema, sino cómo está representada la mujer soltera: que se pone nerviosa y que llega a extremos absurdos para impresionar a un hombre [...]. Bolaños la muestra como si estuviese buscando un nuevo padre, y un ejemplo para Quico, cuando la realidad de las madres solteras es distinta y puede variar dependiendo el tipo de persona que sea cada quien'', señaló Alonso Martínez para el portal Cultura Colectiva.

3. ''Los hombres no lloran''

''Bueno, pero no es para que chilles, ¿qué no eres machito?'', pregunta Don Ramón. ''Sí, soy machito'', responde sollozando El Chavo. ''¿Entonces por qué lloras?'' le vuelve a increpar el papá de La Chilindrina.

De esta forma, se ejemplifica la manera en que muchos hombres inculcan en el machismo y en los estereotipos de género a muchos niños diciéndoles, por ejemplo, que ''los hombres no lloran''. Esta domesticación machista forma a los varones en una masculinidad tóxica que los incita a desprenderse de su sensibilidad y empatía.

4. Prejuicios contra las mujeres de edad

Uno de los personajes más atacados por parte de la vecindad fue Doña Clotilde, a quien los niños y adultos apodaban ‘La Bruja del 71’ y era víctima de constantes burlas por su edad. Más allá del carácter que tenía, a veces igual de fuerte y hostil que el de Doña Florinda, se comprueba que el apodo de ‘bruja’ evocaba más a su edad que a su forma de ser.

De acuerdo a lo que señaló el investigador Raúl Rojas Soriano para El Universal, existe un ''claro machismo'' en la forma cómo la vecindad trataba a Doña Clotilde.

5. ''La solterona''

Alonso Martínez considera que Doña Clotilde es un personaje ''estereotipo''. ''Una mujer de edad avanzada, que se aferra a mantenerse joven y que intenta por todos los medios conquistar a un hombre, aunque éste no la desee. Bolaños supone que todas las mujeres quieren y buscan desesperadamente a una pareja'', indica.

El periodista señala que Chespirito anima a la audiencia a burlarse de Doña Clotilde sin ahondar o complejizar el personaje respecto a su vida, sino que la muestra como una mujer sola, amargada y sin convicciones.

(Con información de: La República)

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