¿El feminismo y el colectivo LGBTIQ comparten la misma lucha?

Esta lucha es de todxs.

Año tras año, el mes Pride adquiere más relevancia en nuestra sociedad y a pesar de que hay mucho por avanzar son cada vez más personas —LGBTIQ y heterosexuales— las que se unen para exigir el respeto y el reconocimiento de la diversidad, y celebrar su identidad. A propósito de los “parades” organizados este mes, conversamos con Angélica Motta sobre las coincidencias de la agenda LGBTIQ, el feminismo y cualquier apuesta por la igualdad, y sobre por qué combatir el machismo puede contribuir a un mejor mundo para todxs.  

¿El feminismo y el colectivo LGBTIQ comparten la misma lucha?

Yo creo que cada movimiento tiene sus propias agendas específicas y hay puntos en los que hay coincidencias y otros en los que no necesariamente. El tema de la igualdad en un sentido amplio une a todos, a feministas y a personas LGBTIQ. O sea, creo que tanto a las mujeres como a las personas que defienden la diversidad sexual nos interesa un mundo sin violencia machista y patriarcal porque, si bien esta afecta a las mujeres, es también causa de los crímenes de odio, de la violencia contra personas gays o lesbianas. Entonces ahí tenemos un punto de coincidencia bastante importante. Lo que de alguna manera creo hay que pensar mejor es cómo articulamos estos puntos de coincidencia para poder hacer acciones comunes. 

¿Y qué hay de las diferencias en el interior del feminismo?

Bueno, lo que yo te puedo decir al respecto es que los feminismos son bien variados y hay posiciones bien diversas. Por ejemplo, en el tema de las mujeres trans hay una discusión, ya que algunos sectores no las reconocen como mujeres y sujetas de la lucha feminista. Desde mi perspectiva, las mujeres trans son mujeres, por lo tanto forman parte de ella, o sea ¿las que quieran, no? Tendrían que tener las puertas abiertas para integrar la lucha. 

De hecho, yo conozco a mujeres trans que tienen demandas específicas —porque su realidad es bastante particular y por ello tienen demandas que tienen que ver el tema de los cambios corporales que requieren y demandas en el sistema de salud— pero que son articuladoras porque hay causas compartidas con las demás mujeres y son parte del horizonte feminista. 

¿Cuál sería la esencia del feminismo como tú lo entiendes?

El feminismo es un horizonte de igualdad, de ingresos iguales para todos, de libertades para todos y todas, y creo que ese horizonte de reconocimiento puede ser compartido por todas las personas más allá de su sexo o de su orientación sexual. Eso es bien importante. Se trata de un movimiento de liberación de las mujeres y también de las personas sexualmente diversas. Y no dejemos de considerar que las luchas feministas tienen un beneficio para los hombres porque en un mundo con mayor igualdad, con menos estereotipos para vivir la propia identidad, también se ven favorecidos los varones porque ya no están forzados a ser siempre los que todo lo pueden, los que tienen que estar a la altura de todo. También se puede permitir cometer errores, ser débiles, etc. Y ya no van a tener la necesidad de recurrir a la violencia para compensar sentimientos de inseguridad o de sobreexigencia. Recordemos que lo que finalmente está la base de la violencia de género es el tratar de imponer, tratar de demostrar, estar a la altura de una circunstancia porque es una exigencia de la sociedad.

¿Discriminar a la comunidad LGBTIQ siendo mujer te hace machista?

Yo creo que sí, porque, la homofobia, la lesbofobia, la transfobia, tienen en su base un rechazo a todo aquello que no se acomoda al mandato de lo heterosexual: que un hombre y una mujer heterosexual forman una pareja. Para mucha gente en la sociedad eso es lo único posible y todo lo que se sale de ese marco está mal, y de ahí viene la violencia contra la comunidad LGBTIQ. 

Entonces, pensar que la heterosexualidad es lo único válido tiene que ver con un esquema patriarcal y en ese sentido también machista. Se entiende que hay una sola manera de ser hombre y una sola manera de ser mujer, y los que piensan así asocian esto con una jerarquía donde los hombres tienen predominancia sobre las mujeres. En realidad, la ideología más prejuiciosa y peligrosa es el machismo porque cobra vidas y ejerce violencia. La ideología machista es la gran enemiga de las mujeres y de la diversidad sexual, como lo son las personas LGBTIQ, porque es la fuente de la violencia en los dos grupos.

DATO:

Desde el 2005 se han registrado 197 víctimas de crímenes de odio.

Angélica Motta

Antropóloga, feminista y especialista en género y sexualidad.

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