Mujer de 61 años logra dar a luz a su nieta

Se ofreció para subrogarle el vientre a su hijo y a su yerno para que puedan ser papás.

La mujer solo pudo hacerlo tras pasar por estudios y tratamientos médicos que corroborarán su excelente estado de salud.

Cecile Eledge superó cada análisis clínico que se requirió para evaluar la posibilidad de realizar el alumbramiento a su edad y gestar un óvulo donado con el esperma de su hijo.

Solo ella conocía el deseo de Mathew, de 32 años, y su esposo Elliot Doughety, de 29, de tener una familia luego de que contrajeran nupcias en 2015.

En cuanto a la persona donante de los óvulos, Elliot tuvo en su hermana, Lea Yribe, de 26 años, a la hacedora del sueño que tenía desde hace un tiempo junto a su esposo.

Chequeos del procedimiento

El último parto de Cecile Eledge fue hace 30 años y fue uno mucho antes de que tuviera la menopausia hace unos 10 años.

Sin importar las circunstancias pasó por los exámenes requeridos y se conoció la posibilidad de poder gestar a su edad.

Tras conocer esta noticia, no dudó en hacerlo y sostuvo que “amaba estar embarazada” y si podría, “lo haría de nuevo en un abrir y cerrar de ojos”, reconoce.

Alumbramiento

El 25 de marzo, nació Uma Louise Dougherty-Eledge en el Centro Médico de la Universidad de Nebraska en Omaha, con casi dos kilos y medio de peso.

“Nunca voy a olvidar ver a esos dos hombres rondando a su pequeño bebé”, compartió Cecile para People.

Los médicos informaron al medio que la salud de Cecile era asombrosamente buena y que las pruebas que se realizaron fueron de sangre, estudios cardiovasculares y chequeos ginecológicos para determinar si estaba apta y podría cursar un embarazo hasta el término de este.

“Hay muy, muy pocos casos de mujeres de 61 años de edad que gozen de buena salud como para contemplar hacer algo como esto", indicaron los médicos.

Preparación para subrogado

En enero del 2018 Cecile terminó una serie de pruebas que incluían un Papanicolau, análisis de sangre, pruebas de colesterol, exámenes de esfuerzo, una mamografía y una ecografía que mostraron resultados óptimos para afrontar ese reto.

Lo que puede ser un sustento para semejante proeza es el ritmo de vida que lleva Cecile, el cual consta de correr 8 kilómetros por día y hacer ciclismo con regularidad además de pasar una hora en una máquina elíptica.

"Ella tiene el cuerpo de una mujer de 40 años y en realidad está en mejor estado físico que una joven de 20 años", reveló el doctor Doherty.

Además de agregar que era una mujer genéticamente bendecida.

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