Peluquero corta el cabello al aire libre de forma gratuita a jubilados y pobres

El peluquero que brinda el servicio de corte de cabello explica que siempre acude con mascarillas, guantes y desinfectante.

La enfermedad del COVID-19 ha obligado que muchas personas se corten el cabello en casa durante esta extensa cuarentena ante el forzoso cierre de peluquerías y barberías; sin embargo, en muchos casos el resultado no fue el esperado. En el otro lado, hay quienes prefieren aguardar y dejarle esta tarea a los expertos. Pero, ¿qué hacer si el pelo no para de crecer?

Ante esta situación un peluquero de 33 años decidió brindar un servicio de corte de cabello itinerante para ganarse la vida, pero además, para ayudar a aquellas personas que realmente necesiten un corte y no puedan pagarlo, como los pobres y jubilados.

Cortes de cabello al aire libre y con desinfectante

Al ver que en su natal Pristina, un país poco conocido en Europa, nadie ofrecía el servicio de peluquería itinerante Pero Driton Kameri se decidió a continuar con su labor profesional, pero bajo esta nueva modalidad y manteniendo los protocolos sanitarios pertinentes.

Sin embargo, en dicho país todavía siguen una cuarentena generalizada y existe una prohibición para no abrir comercios no esenciales. Ante ello, algunas autoridades han preferido hacerse de la ‘vista gorda’ ante este negocio. "No puedo aplaudirlo porque está vigente una orden para quedarse en casa, pero tampoco puedo insultarlo porque es muy valiente", reconoce un funcionario de los servicios de salud bajo el anonimato.

Y es que el popular “Tony”, así como lo llaman sus clientes, ha mantenido un estricto protocolo que garantice su seguridad y la de las personas que atiende. Es por ello que según indica solo atiende en jardines privados o patios traseros, es decir, al aire libre.

El peluquero afirma que no va a ninguna parte  sin utilizar su máscara, guante y desinfectante. Además, nunca sale de casa sin sus mejores aliadas: un par de tijera bien afiladas, su navaja de afeitar y, a causa de la pandemia, un pulverizador llena de alcohol a 70 grados que aplica a sus clientes cada vez que inicia una nueva faena.

Tony, además, señala que lleva a cabo esta tarea por la gente. "Lo hago por la gente, pero también por diversión. En estos tiempos difíciles, tienes que relajarte", señaló a la AFP. Asimismo, recalca que a las personas más pobre y jubilados les corta el cabello gratis pues reconoce que no todos pueden pagar el precio del corte, el cual cuesta cinco euros, igual que en una barbería.

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