Usar bicarbonato de sodio y champú no elimina las canas del cabello

Los expertos han indicado que añadir bicarbonato de sodio al champú no es efectivo para eliminar las canas o detener la caída capilar. 

Por mucho tiempo se pensó que añadir bicarbonato de sodio al champú podía ayudar a eliminar las canas del cabello, sin embargo hoy se sabe que eso no es cierto. De acuerdo a una información difundida por AFP Factual, “no es cierto que una mezcla de bicarbonato y shampoo pueda eliminarlas”, dijo Miguel Ángel Cisterna, presidente de la Asociación Argentina de Tricología (AATRI). Además, señaló que si bien hay investigaciones en curso, todavía no existe una manera de revertir o evitar la aparición de estos cabellos blancos.

Previa información

Si estás buscando un tratamiento de belleza que empareje el tono de tu cabello y oculte tus canas, que no sea un tinte necesariamente, te presentamos esta mascarilla de bicarbonato de sodio y champú.   

Ingredientes

- 1 taza de champú

- 1 taza de bicarbonato de sodio

Preparación

En un tazón, mezcla los dos ingredientes hasta obtener una pasta homogénea.  

¿Cómo se usa?

Aplica la mezcla sobre tu cabello limpio y seco y asegúrate de extenderlo desde el cuero cabelludo hasta las puntas (puedes usar un peine delgado para esto). Mientras haces esto, masajea suavemente con movimientos circulares usando la yema de los dedos. Luego, cubre con un gorro de baño de plástico y deja actuar por 20 minutos. Cuando acabe el tiempo, enjuaga todo muy bien con agua tibia.

Eso sí wapa, no olvides tomar tus precauciones y no abuses de este tratamiento ya que podrías perjudicar la salud de tu cabello.

¿Cuáles son los beneficios del bicarbonato de sodio?

El bicarbonato de sodio ayuda a remover las células muertas de la piel, acabar con las impurezas, aportar mayor luminosidad al rostro, combatir los malos olores, aclarar zonas oscuras de la piel, suavizar las cutículas de las uñas, eliminar la dureza de los pies, entre otros beneficios.

¿Por qué aparecen las canas?

-Factores genéticos (hereditarios).

-Situaciones de estrés continuado.

-Una alimentación deficitaria en determinados nutrientes.

-Ciertas enfermedades, como el hipotiroidismo, el vitíligo, el déficit de vitamina B12 (anemia perniciosa), etc.

-El tabaquismo.

-Abuso del secador, planchas para el pelo, tintes y otros productos químicos que puedan dañar el pelo y el cuero cabelludo.

-Higiene inadecuada.

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