Bicarbonato de sodio: Dos formas de combinarla para que tu piel no brille en exceso

Aprende a preparar dos mascarillas faciales sencillas con bicarbonato de sodio y otros ingredientes naturales para el cuidado de tu piel

El bicarbonato de sodio es uno de los productos más versátiles y económicos que podemos emplear en el mundo de la belleza. Y es que gracias a sus beneficios podemos emplearlo para aclarar y exfoliar la piel, entre otros.

Esta vez vamos a sacarle provecho para crear poderosas mascarillas faciales que resultan ideales para mantener a raya el exceso de grasa en la cara. Sigue leyendo para descubrir cómo prepararlo.

¿Cuáles son los beneficios del bicarbonato de sodio?

El bicarbonato de sodio es un antiácido antiséptico, antibacteriano y antiinflamatorio que ayuda a regular el pH de la piel por lo que también sirve para limpiar a profundidad el cuero cabelludo.

Asimismo, si lo combinas con ingredientes como el aceite de oliva, la miel y el limón podremos potenciar sus efectos en la piel.

Es importante recalcar que este producto puede ser un poco fuerte para pieles sensibles por ello siempre es recomendable realizarse una pequeña prueba en el brazo para verificar que no tengamos ningún tipo de reacción adversa.

Mascarilla para piel grasa

-Dos cucharadas de bicarbonato de sodio.

-Tres cucharadas de agua mineral.

-El jugo de medio limón.

-Dos cucharadas de avena.

Mascarilla para piel seca

-Dos cucharadas de bicarbonato de sodio.

-Tres cucharadas de agua mineral.

-El jugo de ½ limón.

-Una cucharada de miel.

-Dos gotas de aceite de coco.

¿Cómo lo preparo?

1.Para piel grasa. En un recipiente añade el agua y luego el bicarbonato de sodio, revuelve bien hasta formar una pasta y luego agrega el limón, la miel y la avena. Si quieres que quede más líquida añade un poco más de agua con unas gotitas de limón.

2. Para piel seca. Repite el proceso anterior, pero incorpora la miel y el aceite de coco, respectivamente. Echa un poco más de miel si quieres que quede más espeso.

¿Cómo lo aplico?

1.Una vez que tengas tu rostro bien limpio y seco puedes echarte la mascarilla con la yema de tus dedos, con ayuda de un pincel o con una cuchara.

2.Deja que actúe en tu piel por 10 minutos o hasta que se seque completamente y luego enjuaga con abundante agua tibia.

3.No te excedas en el tiempo de aplicación del bicarbonato de sodio pues puede ser contraproducente dejarlo por mucho tiempo en la piel.

Y listo Wapa, ya puedes disfrutar los beneficios del bicarbonato y otros productos naturales. No te preocupes si te sobró un poco de mezcla ya que puedes guardarlo en un recipiente de vidrio y refrigéralo hasta por dos días. Y no olvides que la clave siempre será la constancia.

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