5 errores que estás cometiendo al usar tu iluminador y cómo corregirlos

El iluminador pasó de ser tendencia a convertirse en uno de los productos esenciales para obtener un 'look' radiante y saludable con aspecto natural. 

El iluminador es un producto que pasó de ser tendencia, a convertirse en uno de los elementos más importantes a la hora de maquillarse para conseguir un aspecto radiante, saludable, natural y hermoso. Sin embargo, por más que lo amemos, hay que encontrar la forma adecuada de usarlo para aprovechar al máximo sus beneficios. Por eso, aquí te mostramos los cinco errores más comunes que cometemos al usar iluminador y cómo corregirlos.  

1. Estás eligiendo mal el color: “el tono depende de nuestra base, pero también del efecto deseado. Los iluminadores muy claros son más adecuados para pieles claras, pero no porque sea ‘más claro’ significa que hay más luz. Tiene que quedar de manera elegante en nuestro rostro, y un iluminador muy blanco puede crear un efecto extraño y hacer que nos equivoquemos en el resultado final. Si tenemos la piel más oscura o bronceada, conviene elegir tonos más dorados o bronces", detalló la maquilladora española Silvia Pellisa.

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2. Estás escogiendo fórmula equivocada: “El efecto iluminado lo podemos conseguir desde la preparación de la piel con una prebase o hidratante específico. También cuando aplicamos la base de maquillaje; para ello es importante elegir fórmulas que sean luminosas en vez de mates. Un buen truco sería mezclar la base con unas gotas de aceite o crema iluminadora”, aseguró la maquilladora Eva Escolano para conseguir un efecto radiante desde la base y tener a los polvos como paso opcional si queremos extra brillo. Recuerda que puedes usar iluminador en polvo o en crema dependiendo del efecto que quieras conseguir (uno en crema te dará un ‘look’ más natural) y dependiendo de tu tipo de piel.

3. Lo estás aplicando en los lugares equivocados: los expertos indican que el iluminador debería ser colocado en los lugares donde la luz naturalmente se reflejaría en nuestros rostros, es decir los pómulos, el arco de cupido y la nariz o para dar puntos de luz a los ojos (lagrimal, arco de la ceja, etc.) Sin embargo, si tenemos una imperfección que queremos disimular, debemos evitar usar iluminador en esas zonas ya que solo traerá más atención e incluso podría hacerlas más grandes. ¡Encuentra el área resaltada que mejor se ve en ti y olvida el resto!

4. Estás usando demasiado producto: colocar iluminador por todo tu rostro no va a resaltar los puntos clave del mismo, por el contrario, te hará lucir grasosa o sudosa. Como todos los productos, usa tu ‘highlighter’ con moderación y en las áreas claves. Asegúrate de tener cuidado de aplicar mucho producto en una sola parte ya que puede verse muy cargado o 'cakey' (un efecto grumoso o como con harina). 

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5. No sabes si usar brochas o tus dedos: para la maquilladora Silvia Pellisa, “la mejor manera de aplicar los iluminadores líquidos es con la brocha de base de maquillaje, mientras que los cremosos lo mejor es que lo hagas con los dedos a pequeños toques encima de la base jugosa, y los de polvo también con la brocha 24 para crear un efecto precioso.”

Ya lo sabes, al momento de utilizar iluminador en tu rostro, recuerda escoger el tono adecuado para tu piel y la fórmula adecuada dependiendo del efecto que le quieras dar a tu ‘look. Usa este producto con moderación y ¡resalta lo que mejor se ve en ti para alcanzar un acabado de ensueño!

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