¿Por qué las mascotas presentan un comportamiento alterado en Navidad?

Es normal que tu perro o gato sienta un poco de estrés o ansiedad por estas fechas. Su malestar no solo es producto de las luces y de los sonidos estridentes e inesperados.

Las fiestas están muy cerca y aunque nos espera una celebración muy singular, en comparación con todas las anteriores, es perfectamente normal que ya estés planificando cómo hacer que cada uno en casa se sienta feliz, especialmente tratándose de los engreídos, ¿no es verdad? Seguro te preocupa la relación entre tus mascotas y juegos pirotécnicos y cómo evitar contratiempos.

Como padre de mascota, debes saber de sobra que las celebraciones del 24 y el 31 de diciembre suelen ser las más difíciles para los peludos, a causa de la pólvora. Algunas entidades organizan festejos con juegos pirotécnicos para estas fechas, al igual que podemos ver a niños en la calle jugando con estas detonaciones o luces de colores.

Es normal que tu perro o gato sienta un poco de estrés o ansiedad por estas fechas. Su malestar no solo es producto de las luces y de los sonidos estridentes e inesperados, también hay otros factores que interfieren en su carácter. ¿Quieres descubrirlos? En esta nota, los especialistas de Gabrica, distribuidora líder de productos Premium para mascotas, te ayudan a identificar estos factores.

No solo son los pirotécnicos

Como mencionamos antes, las fiestas vienen cargadas de felicidad, regalos, momentos inolvidables, pero toda esa algarabía también está acompañada de ruido excesivo, detonaciones, luces, música a un volumen alto y la posible visita de algunos desconocidos que no forman parte del círculo familiar de tu mascota.

Si sumas todos estos componentes, tendrás como consecuencia un escenario en el que tu perro o gato podría sentirse sencillamente sobrepasado. Por lo general, los gatos lidian mejor con el estrés propio de las fiestas, porque les bastará esconderse en el rincón favorito de casa y, ¡asunto resuelto!

El perro no. Tu peludo podría vivir episodios de verdadero estrés. Esto podría ocasionar ladridos interminables, episodios de ira o agresividad, parálisis, escapismo, incluso vómitos.

Traslados fuera de casa

Muy pocas familias tendrán la oportunidad de viajar este año, sin embargo, ten presente que si te ausentarás de casa para ir a otros destinos, saberse fuera de su territorio es considerado un motivo de estrés para las mascotas. Toma las debidas precauciones.

Recibiendo de visita a la familia

Algunos perros son muy sociables; los gatos, pues no tanto. Precisamente por esto, es de imaginar que si algunos seres queridos vienen a pasar las fiestas contigo, a los peludos quizás no les acomode mucho su presencia.

Por suerte, hay muchas técnicas a las cuales puedes recurrir para que tus mascotas no se sientan amenazadas o estresadas. Como siempre, respeta sus espacios y pídele educadamente a sus huéspedes que también lo hagan.

Exceso de luz y sonidos estridentes

La música a volumen muy alto, las luces con las que adornas en casa, el brillo fuera de las detonaciones, todo esto va sumando para que tu perro se sienta ligeramente alterado. En los días de mayor celebración, procura disponer para tu mascota un lugar de la casa apartado, oscuro y silencioso… ¡Te lo agradecerá!

Mascotas y fuegos pirotécnicos

Así es, los fuegos artificiales y las mascotas no se la suelen llevar muy bien y es muy sencillo imaginar el por qué. Tomando en consideración que son factores externos que lamentablemente no podrás controlar, como buen padre de mascota debes aprender a convivir con ellos.

Sé amoroso y paciente como sueles serlo siempre, toma todas las medidas preventivas posibles y te garantizamos una Navidad y un Año Nuevo apacible, tanto para ti, como para tus engreídos.

Los perros, más sensibles que los gatos

Ya lo mencionábamos anteriormente y lo ratificamos. El gato tiene los sentidos más desarrollados que el perro, especialmente el de la audición, pero al ser un animal intuitivo e independiente, sabe bien lo que hay que hacer cuando comienzan los juegos pirotécnicos.

Es probable que tu minino se esconda y que no vuelvas a verlo hasta el día siguiente, cuando ya todo habrá pasado. Tu perro sí podría vivir un verdadero colapso, si no es atendido apropiadamente.

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