Hombre en silla de ruedas hace casas para perros y los vende para mantener a su familia

“Mi hijo cumplió 6 meses y al día siguiente me dispararon”, contó Gabriel Insfran en Facebook tras presentar su nuevo negocio dedicado al mundo animal.

La vida se encargó de golpear muy fuerte a Gabriel Insfran, un hombre que fue víctima de la delincuencia luego de recibir varios impactos de bala en la espalda mientras se dirigía a casa. Sin embargo, según cuenta en Facebook, el destino le brindó una nueva oportunidad y un nuevo oficio por descubrir en el rubro construcción de casas de madera para animales.

En 2013, a unos minutos de llegar a casa luego de un día muy intenso de trabajo, ‘Gabo’ manejaba tranquilamente su motocicleta cuando de un momento a otro fue interceptado por unos delincuentes que estaba dispuestos a arrebatarle sus pertenencias, pero no contentos con el robo también decidieron atacar al señor.

Gabriel, quien era supervisor de cobranzas en una financiera de Gran Asunción, en Paraguay, fue trasladado de emergencia al hospital donde le diagnosticaron que una de las municiones que recibió se había alojado en la zona L3 de su columna vertebral, dejándolo paralítico.

La empresa donde desempeñaba labores no quiso hacerse cargo de su recuperación y, para salir del problema, el hombre junto a su esposa Lilian Franco no tuvieron otra alternativa que vender su casa para poder costear los gastos de la operación y de las terapias.

“Tuvimos que vender todo para mis gastos de operaciones y mi rehabilitación. Busqué mucho trabajo, pero no encontré por mi condición. No tenía mi secundaria terminada”, narró ‘Gabo’ a UPSOCL.

En busca de nuevas oportunidades

Sin embargo, gracias a un amigo, Gabriel Insfran le restó importancia a su discapacidad y salió a vender empanadas en una moto transformada, pero luego tuvo que clausurar su negocio debido a la COVID-19. Y, como si la vida no lo hubiese golpeado tanto, su esposa sufrió una ACV, agravando mayormente su situación económica.

Pero como todo guerrero, nunca bajó los brazos y decidió incursionar en el mundo de la fabricación de casas para animales, negocio que montó junto a su pequeño hijo de 7 años y, además, gracias a los videos tutoriales que encontró en YouTube.

“De a poco he ido consiguiendo herramientas, pero aún me falta. Si consigo más herramientas generaré más ganancias. Espero después poder crear mi taller para salir del patio de mi hermana, y de a poco volver a tener mi propia casa”, dijo Gabriel, haciendo que sus declaraciones se vuelvan virales en Facebook.

Para cuidar a nuestros perritos

Gracias a Dios, el negocio anda marchando muy bien y las ventas continúan elevándose casa día a pesar de la pandemia por el nuevo coronavirus. Recuerda que, si vives en Paraguay y deseas apoyar a ‘Gabo’, aquí te dejamos su página de Facebook para que revises su noble trabajo.

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