El abrazo de un perro, el antídoto contra la ansiedad de los niños

Vanessa Carral, codirectora de Dogtor Animal, explica cómo un perro puede ayudar a un niño con ansiedad.

Entre los perros y los niños existe un vínculo especial. Cuando juegan "se fusionan" tanto que no se sabe quién es el can y quién es el párvulo. Y cuando se cuidan el uno al otro, nadie lo hace como ese fuerte lazo que crean, así lo dio a conocer Vanessa Carral de Dogtor Animal, reciente ganadora de uno de los premios Purina BetterwithPets de 2020. 

Como parte de un ensayo, la psicóloga, técnico en Terapia Asistida con Animales y codirectora de Dogtor Animal, trasladó el vínculo de perro y niño a los juzgados de menores. 

“Cuando trabajé como psicóloga de emergencias con la Policía Nacional, descubrí que los menores enfrentaban situaciones estresantes y angustiosas”, explicó la especialista.

El poder de un perro para calmar la ansiedad de los niños en los juzgados

Los juzgados son un lugar de por sí al que una persona común y corriente no acude precisamente a diario. Imagine ser un niño, explicó la técnico en Terapia Asistida con animales.

“Están creados por adultos para adultos. La figura de los menores está poco contemplada, presencian situaciones desagradables que suman negatividad a lo que ya está sufriendo”, afirma Vanessa Carral.

(Foto: 1Zoom)

Lo que experimente ese niño o adolescente “le impide en muchos casos ofrecer un testimonio válido". Es ahí donde entran los perros de Dogtor Animal, un servicio pionero en España que se desarrolla actualmente en los Juzgados de la Comunidad de Madrid”. 

"Solo quiero seguir abrazándola para siempre, ¿puedo quedarme más tiempo?", preguntó una pequeña de 7 años.

(Foto: 1Zoom)

Vanessa recuerda muchos momentos emotivos con los menores. "Hubo un niño de 11 años que, semanas antes de tener que ir al juzgado, tuvo un cuadro de ansiedad que le impedía dormir, comer e incluso no paraba de llorar". 

Al poner el perro de apoyo en juego, el niño mejoró bastante su salud y “accedió desde un estado emocional positivo a testificar. Cuando conoció al perro de apoyo me dijo: "Estaba tan nervioso que no podía dormir, pero cuando supe que Kuba estaría allí, todo estaba bien". 

Toda esta iniciativa cristalizada no vino caída del cielo. Ver cómo los menores se enfrentaban a una situación de adultos, estresante, hizo que a  Vanessa Carral se le prendiera el 'foquito' en la cabeza. Sin embargo, España no estaba preparada para ello. Tras muchos contactos, decidieron ir a Estados Unidos donde este sistema de ayuda a los menores está asentado. Allí encontraron la ayuda de 'Courthousedogs'. 
 

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