Flores de Bach: ¿terapia efectiva o superstición?

Una alternativa basada en la efectividad a través de la canalización de las emociones.

Los remedios naturales y la medicina alternativa atraído diversas opciones y remedios que con el tiempo se han popularizado como también han quedado en desuso. Uno de estos remedios y que ha permanecido en uso para la felicidad de muchos son las flores de Bach o más concretamente su esencia.

Su nombre proviene de quien ha sido catalogado como su creador, el médico Edward Bach, quien desarrolló una terapia basada en las propiedades medicinales de distintas plantas silvestres.

¿Qué son las flores de Bach?

Son una terapia desarrollada por el médico homeópata galés Edward Bach en las décadas de 190 y 1930. Consisten en una solución compuesta por esencia floral que se disuelve el agua y brandy.

Bach especulaba que las enfermedades físicas se debían a emociones negativas que, al mantenerse de forma crónica producían una falta de armonía corporal.

Su postura sobre la medicina científica era dudosa y creía que existía una ineficacia para tratar las emociones.

El procedimiento que Bach utilizó al desarrollar esta terapia fue intuitivo más no sistemático. El médico aseguraba sentir alivio al posar sus manos sobre distintas plantas cuando sentía emociones negativas.

A esto el homeópata resolvió obtener unas gotas del rocío de la flor y preparaba con ellas una solución que posteriormente cambió por hervir las flores.

¿Para qué se usan?

A las flores de Bach se le atribuyen propiedades medicinales que dependen de la planta que contenga cada uno de los productos. La idea del médico Bach era que los beneficios de las flores se debían a las vibraciones de cada flor.

Sus beneficios se dividen en 7 grupos de acuerdo las propiedades terapéuticas que Bach les atribuyó.

Miedos

Para este malestar se les atribuye beneficios a las flores de álamo, castaño y cerasífera.

Incertidumbre

Para este mal Bach recomendaba tomar remedios con flor de ceratostigma para las personas inseguras y con scleranthus a las que no pueden elegir entre dos opciones opuestas.

También prescribía genciana de campo a las personas pesismistas o deprimidas por causas conocidas.

Falta de interés por el presente

Para las personas que viven en el pasado Bach recomendaba madreselva y clemátide a las que viven un mundo de fantasía para evadir la verdad.

Soledad

Para el egocentrismo y el ensimismamiento recomiendan la flor de brezo y la violeta de agua para la soledad por orgullo y sentimiento de soledad.

Susceptibilidad a la influencia de los demás

En casos de adicción se han usado y despreocupación los remedios usados se complementaban con agrimonia.

Tristeza y desesperación

Bach le atribuía propiedades curativas al manzano silvestre cuando se tiene autoestima baja y sensación de impureza.

Sufrimiento por los demás

Para la avidez de poder y dominación recomendó la flor de vid y para la sobreprotección la achicoria.

¿Resulta efectiva esta terapia

Los estudios controlados de este tratamiento alternativo afirman que la efectividad de las flores de Bach es equivalente a la del placebo. Esto significa que los posibles efectos terapéuticos no dependen de los componentes, sino de las expectativas del paciente que las toma.

El placebo en el organismo produce cambios en el organismo, aliviando síntomas o la percepción subjetiva de la persona. Esto quiere decir que sus efectos no se pueden asegurar y dependen en buena parte del autoengaño del paciente.

Por otro lado, sirven como un relajante por el proceso en el cual la persona que los toma se presta atención a sus emociones y sí mismo. En conclusión, las flores de Bach resultan un apoyo y canal para que una persona pueda enfocarse en las emociones que siente.

Pueda que este remedio no resulte como una medicina para prevenir o curar enfermedades, pero es seguro tomar las flores, así que sin duda puede ser un buen método para aliviar y relajar la mente.

¿Las probarías?

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