Medio millón de indígenas piden ayuda y se unen contra COVID-19

Pobladores de la Amazonía realizan sus propios protocolos de seguridad y se organizan para obtener ayuda.

El bosque Amazónico en las Cuencas Sagradas es el medio de subsistencia de más de 500 mil indígenas. En ese contexto, la Iniciativa de los dirigentes de la zona es trabajar por el bienestar de la población amazónica.

El objetivo es explotar sus recursos y mejorar la calidad de vida que tienen en la actualidad, para ofrecer a sus pobladores una oportunidad excepcional de crear y demostrar un modelo económico, que salvaguarde el corazón de la biosfera de nuestro planeta y mejore el bienestar de la humanidad.

Según Eduardo Pichilingue, director de la Fundación Pachamama en Perú, la iniciativa Cuencas Sagradas es el esfuerzo de una gran comunidad, una alianza entre los pueblos indígenas de la Amazonía ecuatoriana y norte del Perú. Busca proteger un área de 35 millones de hectáreas, del bosque más biodiverso del mundo, un lugar especial, sobresaliente dentro de toda la Amazonía ya que no está sufriendo los procesos de “sabanización” que sufre la mayor parte del resto de la Amazonía y que además es hogar de alrededor de 30 pueblos indígenas.

“En las Cuencas Sagradas nacen los principales afluentes del río Amazonas y son parte esencial para mantener al bosque Amazónico con vida. La Amazonia ayuda a regular el clima global por la generación de lluvia, liberando 20 mil millones de toneladas métricas de agua a la atmósfera. Se dice comúnmente que la Amazonía es el pulmón del mundo, en realidad su papel para la supervivencia del planeta es tan vital, que constituye el corazón del mundo”, agregó Pichilingue.

Lo ideal es lograr su permanente protección frente a actividades industriales, como plantea la Iniciativa, significa garantizar los derechos territoriales de los pueblos y nacionalidades indígenas, mejorar sus condiciones de vida, priorizar áreas de conservación y regeneración, proteger las fuentes de agua y fomentar una transición socio ecológica post extractivista.

La ayuda que ellos solicitan es para la protección permanente de las más de 35 millones de hectáreas que existen en Cuencas Sagradas que representa una de las áreas más biodiversas del planeta. 

Pichilingue, también informa que es indispensable que la sociedad sea consciente de que la actual pandemia producida por COVID 19, no tiene punto de comparación con la mayor crisis que se nos avecina si no detenemos el cambio climático. En este sentido, consideran firmemente que la Iniciativa Cuencas Sagradas, es el camino correcto para un cambio real del modelo de desarrollo, un primer paso hacia una transición más equilibrada y justa, sobre todo, una alternativa real para enfrentar la crisis climática.

En este tiempo, la solidaridad entre pueblos de Ecuador y Perú ha sido crucial. Han podido intercambiar conocimientos y apoyarse en la capacitación de voluntarios para la producción de la medicina natural.

Te puede interesar