La abandonaron en una caja, y sus padres adoptivos descubrieron su don gracias al reloj

McKenzie es una pequeña estrella de la música que esconde una historia fascinante y digna de admirar. ¡Conócela!

McKenzie es una pequeña talentosa que sorprendió a Estados Unidos al cantar el himno nacional en un evento deportivo. Aunque muchos la conocen por esa increíble sonrisa, una historia la convierte en una persona digna de admirar.

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Con solo meses de nacida fue abandonada en una caja por sus padres biológicos en China. Una casaca azul era su única fuente de calor. Los llantos provocaron que una persona se detenga a auxiliarla, llevándola a un orfanato. No sabían cuanto tiempo había estado expuesta al frío de la calle, por lo que temían que fallezca. Una sorprendente mejoría hizo que coloquen su nombre en la lista de adopciones. Chuck y Kim Walker, un matrimonio que perdió a su hijo, adoptaron a McKenzie, quedándose fascinados con su sonrisa. 

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No pasó mucho para que los Walker se dieran cuenta que la pequeña poseía un talento epecial. Sin desafinar, la niña podía imitar los sonidos de los objetos. Parecía una grabadora. Un reloj de la casa se convirtió en su ''entrenador'', ya que lo imitaba cuando estaba en la sala de la casa.Con los años hizo que su voz se escuche en todo Estados Unidos, y con ayuda de sus padres lanzó su primer disco

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